Las primeras urnas ya cerraron y Estados Unidos comenzó a conocer los primeros resultados de una elección de medio término que pondrá a prueba el control de Donald Trump sobre el Congreso. En una jornada marcada por el descontento de parte del electorado frente al costo de vida, la inflación y el conflicto con Irán, los estadounidenses votaron para renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 de las 100 bancas del Senado y las gobernaciones de 36 estados.
Con el escrutinio en marcha, la atención se concentra en la disputa por el Congreso. Los comicios funcionan como el primer gran examen nacional de la segunda presidencia de Trump y podrían redefinir el equilibrio político en Washington durante los próximos años. Una victoria demócrata en alguna de las cámaras reduciría el margen de acción legislativa de la Casa Blanca e incluso abriría la puerta a nuevas investigaciones parlamentarias sobre la administración republicana.

Los demócratas llegan a la jornada con la expectativa de recuperar el control de la Cámara de Representantes y con posibilidades de disputar el Senado, actualmente bajo mayoría republicana de 53 a 47. Para quedarse con ambas cámaras necesitan ganar tres bancas en Representantes y obtener una ganancia neta de cuatro escaños en la Cámara Alta.
Además, los demócratas, que hoy cuentan con 47 senadores, buscan alcanzar una mayoría de 51 bancas, impulsados por encuestas que les otorgan competitividad en estados tradicionalmente conservadores como Maine, Alaska, Texas, Ohio y Kansas.
Una eventual derrota republicana en el Senado tendría consecuencias políticas de peso. Entre otros escenarios, podría facilitar nuevos intentos de impulsar investigaciones legislativas contra Trump, quien ya enfrentó dos juicios políticos durante su primer mandato entre 2017 y 2021.
Resultados que llegarán durante toda la madrugada
Los primeros estados finalizaron la votación mientras el resto del país continuaba concurriendo a las urnas. Debido a la diferencia de husos horarios, los cierres electorales se extenderán hasta cerca de las 3 – hora argentina-, por lo que el flujo de resultados será gradual.
Los primeros centros de votación en sectores de Indiana y Kentucky cerraron a las 20 de Argentina. Más tarde comenzaron a sumarse datos de estados clave del este del país como Georgia, Carolina del Sur, Vermont y Virginia, mientras que otros distritos estratégicos, entre ellos Carolina del Norte y Ohio, hicieron lo propio media hora después.
El volumen más importante de información electoral empezó a llegar desde las 22, cuando concluyeron los comicios en algunos de los estados más poblados y competitivos, como Pensilvania, Illinois, Nueva York, Massachusetts y Maine. Sin embargo, los especialistas advierten que una tendencia nacional definitiva podría demorarse varias horas e incluso días si las diferencias entre demócratas y republicanos resultan ajustadas en las contiendas decisivas.
Una campaña récord y estados decisivos
La campaña electoral se desarrolló en un clima de fuerte polarización política y con una inversión publicitaria superior a USD 11.000 millones. Además, más de 57 millones de personas emitieron su voto de manera anticipada antes de la apertura de las urnas.

Las proyecciones de Decision Desk HQ anticipaban una Cámara de Representantes con 241 demócratas frente a 194 republicanos, mientras que para el Senado proyectaban una mayoría demócrata de 52 a 48. Aun así, buena parte de las definiciones continúa abierta en estados considerados clave, entre ellos Texas, Kansas, Iowa, Ohio y Alaska.
La mirada puesta en la reacción de Trump
Más allá de los números finales, otra de las grandes expectativas de la jornada pasa por la aceptación de los resultados. El mandatario volvió a cuestionar sin pruebas la integridad de procesos electorales anteriores, por lo que el desarrollo del escrutinio es seguido con especial atención dentro y fuera de Estados Unidos.
Trump sigue los resultados desde la Casa Blanca, después de una intensa gira de campaña por territorios republicanos donde los demócratas intentaron ampliar su presencia. A medida que avance el conteo en más de 30 estados, comenzará a definirse si el presidente conserva el respaldo necesario en el Congreso para impulsar su agenda o si enfrenta un escenario de mayor resistencia política durante el resto de su mandato.

