Lo que el Gobierno nacional presentó como una medida para potenciar la actividad yerbatera, está generando cada vez más problemas. La desregulación impacta de lleno en la industria: el DNU 70/2023 le quitó al Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) herramientas de fiscalización y, aunque escasean las denuncias formales, cunde la preocupación por la proliferación de marcas de dudoso origen, contenidos de baja calidad y paquetes comercializados sin las estampillas correspondientes.
Para aplacar el conflicto, el presidente del Inym, Rodrigo Correa, propuso firmar un convenio con la Secretaría de Industria y Comercio de la Nación para que esta haga lo que antes hacía el Instituto: decomisar la yerba mate fuera de norma. El obstáculo es que la desregulación, la parálisis de áreas y los recortes de personal también golpearon a esa dependencia estatal. Es decir, las medidas libertarias podaron, frenaron, la capacidad de trabajo tanto en una como en otra dependencia, y hoy el desafío es mayúsculo: el riesgo de perder la confianza de los consumidores es latente y creciente.

El DNU 70/2023 de Javier Milei modificó la Ley N° 25.564 (norma de creación del Inym) y le quitó al organismo la potestad de fijar precios mínimos para la hoja verde, limitar plantaciones, regular el mercado y decomisar mercadería o producto que se transportara o comercializara sin las habilitaciones o estampillas correspondientes.
Estas reformas, que prohíben toda intervención que altere la libre oferta y demanda, fueron ratificadas y profundizadas luego por el Decreto nacional 812/2025.
“Ahora se propuso acordar con la Secretaría de Comercio de la Nación y, si esto avanza, implica un camino más largo para actuar. Hay que armar un convenio marco y un protocolo. Entonces, cuando el Inym identifica la ilegalidad, le tiene que dar aviso a la Secretaría y luego esta podría incautar la yerba mate que está en las góndolas sin estampilla”, explicó el representante del Gobierno de Misiones en el organismo, Denis Bochert.
Lo paradójico es que la propia gestión libertaria, defensora del libre mercado, termina recurriendo a una herramienta que había prometido erradicar: la intervención estatal.
Pero no es el único camino desandado. En sintonía con lo anterior, y a pedido de Correa, el Inym aprobó exigirle formalmente al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) que cumpla con su obligación y competencia de fiscalizar y controlar aspectos fitosanitarios y de inocuidad de la yerba mate en Argentina, un rol que se enmarca en sus funciones generales sobre productos de origen vegetal e insumos agrícolas (como la autorización de fitosanitarios y la fijación de los Límites Máximos de Residuos).
Organismo manco
La Secretaría de Comercio e Industria se encuentra integrada dentro de la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa, dependiente del Ministerio de Economía de la Nación. Está bajo la órbita de coordinación productiva de Pablo Agustín Lavigne.
Enmarcado en la reorganización del Estado, el Ejecutivo nacional avanzó con una profunda reestructuración que licuó atribuciones históricas de control de precios, abastecimiento y regímenes punitivos. Esto derivó en una masiva reducción de personal (225 agentes desvinculados) que cumplía tareas clave de inspección y monitoreo.
¿Antenas para darle internet a los productores?
Como parte de los cambios regulatorios, la Nación impulsa un proyecto para suprimir los registros de operadores propios del Inym y trasladar la fiscalización y trazabilidad al Senasa, lo que obligará a los productores a realizar sus trámites de forma exclusivamente digital.
En paralelo, y rozando lo insólito, Correa planteó la posibilidad de que el propio Instituto instale antenas Starlink en las chacras para dotar de conectividad a los colonos y garantizar que puedan cumplir con la exigencia virtual.
En respuesta, desde el sector de la Producción, dentro del organismo, se le recordó que hace apenas tres años, antes de que asuma Milei, “los productores entregaban su hoja verde y compraban una camioneta Hilux. Hoy la gestión quiere regalar antenas, ¿haciendo populismo y/o reconociendo la crisis que están promoviendo?”.

