El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instruyó este jueves a la Marina para la destrucción de cualquier embarcación detectada en la colocación de minas dentro del estrecho de Ormuz. La medida responde al aumento de la tensión con Irán por el dominio de esta ruta vital para el comercio energético global.
A través de su cuenta en Truth Social, el mandatario fue contundente sobre las nuevas reglas de enfrentamiento. “He ordenado a la Marina de Estados Unidos disparar y destruir cualquier barco, por pequeño que sea, que esté colocando minas en las aguas del estrecho de Ormuz”, afirmó Trump.
El Ejecutivo estadounidense descartó cualquier tipo de vacilación en la ejecución de esta orden directa. Según el presidente, las tareas de despeje mediante naves “barreminas” ya están en marcha bajo una nueva directriz de máxima exigencia. “Ordeno que esa actividad continúe, ¡pero triplicando su intensidad!”, señaló el jefe de Estado.

El control estratégico del estrecho
El estrecho de Ormuz representa un punto neurálgico donde circula una parte sustancial del petróleo y gas mundial. Desde el estallido de la guerra el 28 de febrero, Irán mantiene restricciones severas al tránsito de buques comerciales y energéticos en la zona.
Como contrapartida, Estados Unidos aplica un bloqueo sobre los puertos iraníes desde el 13 de abril. Esta medida afecta de forma integral a las embarcaciones mercantes y a los buques dedicados al transporte de hidrocarburos bajo influencia de Teherán.
Trump describió la situación actual como un cerco absoluto sobre la región marítima en disputa. “Tenemos control total sobre el estrecho de Ormuz. Ningún barco puede entrar ni salir sin la aprobación de la Armada de los Estados Unidos”, aseguró el mandatario en sus publicaciones.
La postura de la Casa Blanca condiciona la reapertura de la ruta a una resolución política con el régimen iraní. “Está sellado herméticamente hasta que Irán logre llegar a un acuerdo”, concluyó el presidente estadounidense ante la parálisis del tráfico habitual.
Divisiones internas e interdicciones navales
El análisis de Trump incluyó críticas hacia la estructura de poder en Teherán, a la cual percibe sin un liderazgo claro. “Irán está teniendo muchísima dificultad para averiguar quién es su líder. ¡Simplemente no lo saben!”, fustigó el mandatario este jueves.
A juicio del presidente, existe una pugna interna feroz entre las facciones del país asiático. “La lucha entre los ‘duros’, que han estado perdiendo terriblemente en el campo de batalla, y los ‘moderados’, que no son nada moderados pero están ganando respeto, es una locura”, expresó.
En paralelo a estas declaraciones, las fuerzas militares estadounidenses ejecutaron acciones operativas en el océano Índico. Durante la jornada del jueves, interceptaron y abordaron un petrolero vinculado a los intereses de Irán para frenar el comercio de crudo.
El Departamento de Guerra informó sobre la interdicción del buque sin nacionalidad M/T Majestic X. Esta operación bajo el “derecho de visita” permitió la inspección de la nave, calificada como un apoyo material para las redes ilícitas del régimen sancionado.
El comunicado oficial ratificó la continuidad de estas maniobras de vigilancia y abordaje en aguas internacionales. Las autoridades militares advirtieron que no permitirán el uso del espacio marítimo como escudo para las actividades de actores bajo sanciones económicas.

