La actividad de la construcción en Argentina muestra nuevas señales de fragilidad en abril. Esta tendencia surge tras un breve repunte en marzo con expectativas de recuperación hoy disipadas. Los datos relevados por Bloomberg Línea indican una caída mensual en el principal indicador de costos del sector. Este retroceso revierte por completo la mejora previa del mes anterior.
El despacho de cemento de la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland es el eje de este análisis. Dicho valor funciona como referencia clave para obras privadas y desarrollos inmobiliarios. El mercado interno registra una caída del 12,7% interanual y un retroceso del 9,6% mensual. Estos números exponen al crecimiento de marzo como una falsa ilusión de recuperación sectorial.

Obstáculos macroeconómicos y costos
La dinámica negativa de abril interrumpe el ritmo positivo observado durante el tercer mes del año. Este comportamiento errático es el reflejo de un contexto de alta volatilidad económica actual. Los factores de impulso a la actividad nacional todavía no logran una consolidación firme. En lo que va del año, el despacho de cemento acumula una baja del 1,8%.
El sector enfrenta desafíos estructurales de peso como la retracción total de la obra pública. A esto se suma la cautela del sector privado ante la incertidumbre en las variables macroeconómicas. El tipo de cambio vigente encarece los materiales y la mano de obra para los potenciales inversores. Esta situación dificulta un despegue sostenido de la actividad a pesar de la estabilidad inflacionaria.
Perspectivas ante las declaraciones oficiales
El viceministro de economía, José Luis Daza, suma tensión al escenario tras su intervención en una conferencia en Moody’s. El funcionario afirma que “espera que el dólar esté más barato en el futuro”.
Esta declaración representa un “baldazo de agua fría para la construcción” según los reportes del sector. El futuro de la actividad depende ahora de la capacidad para reactivar la inversión pública y privada.

