La cadena de pagos de las Pyme industriales mostró nuevas señales de tensión durante el segundo trimestre de 2026, por efecto directo de la recesión nacional. El 24% de las empresas registró retrasos en al menos uno de sus vencimientos, una proporción que se duplicó en casi un año.
Al mismo tiempo, el 62% señaló que los plazos de cobro a clientes resultaron mayores a los habituales. Las dificultades para cobrar quedaron así como la segunda preocupación más mencionada por las pequeñas y medianas industrias, sólo detrás de la caída de las ventas, que afecta al 81% de las firmas.

Los datos surgen del Informe de Coyuntura PyME Industrial correspondiente al segundo trimestre de 2026, elaborado por la Fundación Observatorio PyME (FOP). El relevamiento mostró que las demoras crecieron en las distintas obligaciones analizadas.
Así, el 17,3% de las empresas registró atrasos en el pago de impuestos, el 15,3% se demoró con proveedores y el 8,6% con los bancos. En el tercer trimestre de 2025, esos porcentajes se ubicaron en 8,6%, 5,7% y 3,4%, respectivamente.
Impactos de la recesión en la producción y los puestos de trabajo
El deterioro de la cadena de pagos ocurrió en un contexto de retroceso de la actividad industrial. Durante el segundo trimestre, la producción pyme se contrajo 3,6% en términos desestacionalizados frente al trimestre anterior y cayó 11% en la comparación interanual.
Según el informe, el volumen de producción descendió hasta el nivel más bajo de los últimos siete años. El empleo acompañó ese desempeño: la cantidad de ocupados bajó 0,8% desestacionalizado durante el trimestre y 4,5% en términos interanuales. De ese modo, acumula 14 trimestres consecutivos de retracción.

