Las nuevas subas en los combustibles ya comenzaron a reflejarse en las estaciones de servicio de Posadas, donde este martes se observaron largas filas de vehículos antes de otro posible ajuste en los precios. El incremento impacta de manera directa en trabajadores que dependen del combustible para sus actividades diarias.
En ese contexto, un vecino explicó que el aumento le afecta bastante dado que trabaja con su motocicleta: “Antes ocupaba dos tanques por día y ahora casi cuatro”, señaló mientras esperaba para cargar nafta. Además, detalló cómo cambió su rutina porque debe cargar combustible “cada tres horas”, una situación que afecta su economía diaria y reduce sus ingresos disponibles.
Con la actualización de precios en YPF, la nafta súper pasó a costar $2.190 por litro en Posadas, mientras que la Infinia alcanzó los $2.386. La suba se produce pese al congelamiento de precios anunciado por la petrolera a comienzos de abril por un plazo de 45 días, condicionado a variables como impuestos y tipo de cambio.
Tomando como referencia un vehículo con tanque de 55 litros, llenar el depósito con nafta súper demanda actualmente $120.450. En el caso de la premium, el costo asciende a $131.230, cifras que empiezan a modificar hábitos de consumo y movilidad.
El aumento también genera preocupación por su impacto inflacionario, debido al efecto que tiene el combustible sobre costos logísticos, transporte y precios generales de la economía. En paralelo, el consumo ya muestra señales de caída. Según datos oficiales, las ventas de combustibles retrocedieron en marzo a nivel interanual y Misiones aparece entre las provincias más afectadas, con una baja superior al 10%.

