El economista Alejandro Pegoraro aseguró que Misiones es una de las provincias más perjudicadas por el esquema de coparticipación, al recibir menos recursos de los que genera. Esto se produce en un contexto de caída de la recaudación.
En ese sentido, explicó que la desigualdad se evidencia al comparar con otras provincias del NEA. “Formosa tiene la mitad de habitantes que Misiones y recibe más dinero por coparticipación”, señaló. A partir de ese dato, sostuvo que el reparto actual resulta “altamente asimétrico e injusto”.
Además, remarcó que Misiones explica más del 50% de la recaudación nacional en la región, pero percibe la porción más baja entre las provincias del nordeste. “Aporta mucho más de lo que le corresponde y queda retrasada frente a las demás”, afirmó.
Pegoraro también puso cifras concretas para dimensionar la diferencia. Indicó que, en un mes reciente, Misiones recibió 161 mil millones de pesos por coparticipación, mientras que Chaco percibió alrededor de 237 mil millones, lo que implica una brecha cercana a los 80 mil millones. “Esa diferencia se mantiene todos los meses, tanto en períodos buenos como malos”, advirtió.
En relación al anticipo de fondos que analiza el Gobierno nacional, el economista estimó que Misiones podría recibir entre 180 y 230 mil millones de pesos. Sin embargo, aclaró que el monto final aún no está definido y que, en un esquema más equitativo, la provincia debería acercarse al tope máximo de 400 mil millones.
Por otra parte, explicó que este anticipo funciona como un adelanto de recursos futuros. “Es dinero que corresponde a la provincia, pero se entrega antes y luego debe devolverse”, detalló. No obstante, cuestionó el contexto en el que se implementa la medida.
En esa línea, sostuvo que la Nación recortó transferencias y mantiene deudas con las provincias, lo que agrava la situación financiera. “Se desfinanció a las provincias y, al mismo tiempo, se plantea este mecanismo de adelanto”, indicó.
Finalmente, Pegoraro advirtió que la caída de la recaudación agrava el panorama. Según explicó, los ingresos nacionales llevan ocho meses consecutivos en baja. A nivel provincial, impuestos clave como Ingresos Brutos muestran subas por debajo de la inflación. “Esto genera una fuerte restricción en los recursos que los gobernadores proyectan para sus presupuestos”, detalló.

