La Cámara de Representantes de Misiones aprobó la creación del Bono Cultural Misionero, una herramienta destinada a financiar actividades de artistas, organizaciones y colectivos del sector. El diputado de Movimiento por lo que viene, Alejandro Fabián Arnhold, explicó que la propuesta surgió de los propios trabajadores de la cultura, a partir de las dificultades que enfrentan para sostener y ampliar sus proyectos.
“Es una iniciativa que surge de todo el sector cultural de la provincia, entendiendo una realidad en la cual desarrollan sus actividades”, señaló el legislador. Según explicó, el mecanismo busca ofrecer una alternativa para generar ingresos y dar continuidad a las propuestas culturales que se desarrollan en Misiones.
Cómo funcionará el bono
El programa contempla la participación de entidades, organizaciones, asociaciones, colectivos y agentes culturales que cumplan con los requisitos de registro establecidos. Entre los sectores incluidos se encuentran la danza, el teatro, la música y las actividades audiovisuales, además de los trabajadores incorporados a los registros e institutos culturales contemplados en la ley.
Arnhold aclaró que la adhesión será voluntaria y que el sistema no estará vinculado con las apuestas. “El Estado lo que hace, de forma mancomunada, es darles una mano con la provisión de los premios sorteables”, precisó. Los participantes podrán comercializar los bonos entre el público y destinar los ingresos obtenidos al sostenimiento de sus actividades.

El Instituto Provincial de Loterías y Casinos (Iplyc) tendrá a su cargo la confección, emisión y numeración de los bonos, además de establecer las bases y condiciones de los sorteos. La Secretaría de Estado de Cultura será la autoridad de aplicación y organizará la distribución de los bonos entre los beneficiarios que cumplan con los requisitos previstos.
Los fondos serán para el sector cultural
La Agencia Tributaria de Misiones (ATM), el Iplyc y la Secretaría de Estado de Cultura aportarán conjuntamente los premios que se sortearán. La normativa establece que el total recaudado por la venta de bonos deberá destinarse exclusivamente al sostenimiento, la promoción y el fortalecimiento de las actividades de las entidades y los trabajadores participantes.

La Secretaría de Cultura también deberá controlar la rendición de los bonos comercializados. De acuerdo con la ley, aquellos que no sean rendidos no participarán del sorteo. El Iplyc, por su parte, deberá publicar las condiciones de cada edición, incluidos el precio de venta, los premios, la fecha del sorteo y los procedimientos para reclamar los beneficios.
El diputado provincial comparó el mecanismo con el Deporbono, aunque destacó que esta iniciativa tendrá respaldo legal y funcionará mediante convenios renovables entre los organismos involucrados. “Es una facilidad que tienen de generar recursos para el sostenimiento y la ampliación de sus actividades”, sostuvo Arnhold, al referirse a las posibilidades que abrirá para los trabajadores culturales de toda la provincia.

