El primer programa de la temporada 2026 de Almorzando con Juana tuvo un fuerte acento federal. Juana Viale presentó a una de las ganadoras del concurso impulsado junto a StoryLab. La iniciativa buscó abrir oportunidades para diseñadores emergentes de todo el país. Además, propuso brindar visibilidad real dentro de un ciclo televisivo de alcance nacional.
La primera en asumir el desafío fue Florencia Ullón, diseñadora oriunda de Posadas, Misiones. Ella creó el look que la conductora lució en el debut de la temporada. Desde el estudio, Ullón acompañó la presentación del programa y compartió su emoción en vivo. “Esto motivó a muchos emprendedores, para un emprendedor chico poder visibilizar su trabajo de esta forma, con esta propuesta, es algo muy lindo”, expresó.
Luego, conmovida por la experiencia, agregó entre lágrimas: “estoy súper emocionada”. El momento reflejó el impacto personal y profesional que generó la propuesta. Consultada por Juana Viale sobre su inspiración, la diseñadora explicó el concepto del diseño. “Busqué unir colores y matices de la tierra colorada y la esencia de Mar del Plata”. contó.
De ese modo, Ullón buscó construir un relato visual que conectara su identidad con la impronta del programa. La propuesta dialogó entre origen, paisaje y elegancia contemporánea. Más tarde, la diseñadora amplió sus sensaciones a través de un emotivo mensaje en redes sociales. “Para mí es un sueño profundo como diseñadora poder mostrar mi identidad creativa y mi arte”, dijo.
En ese mismo mensaje, destacó el acompañamiento recibido tras la emisión. “Compartir este espacio con hermosas personalidades y recibir tantos mensajes generosos fue una verdadera fuente de motivación”, contó.
El concurso, desarrollado junto a StoryLab, se planteó como una oportunidad concreta para nuevos talentos. Para los seleccionados, significó reconocimiento, proyección y contacto con la industria. Además, el proyecto permitió combinar creatividad con exposición mediática. Esa articulación favoreció un crecimiento profesional dentro del competitivo mundo de la moda nacional.
El vestido diseñado por Ullón respondió a una propuesta de alta costura. La pieza fusionó frescura y sofisticación con una impronta moderna y delicada. Se trató de un vestido strapless con escote de formas orgánicas que simularon pétalos. El degradé funcionó como eje central del diseño.
El color celeste cielo se fundió suavemente hacia un tono tierra u ocre en el ruedo. Ese recurso aportó un aire etéreo y actual. Juana Viale acompañó el look con el cabello suelto y ondas naturales. Además, sumó clips de perlas, una tendencia destacada de la temporada.
El maquillaje mantuvo un estilo sutil, con énfasis en la luminosidad de la piel. Así, el conjunto logró equilibrio entre elegancia clásica y vanguardia porteña.

