La escena cultural de Misiones atraviesa una jornada de profundo pesar tras el fallecimiento de Marcelo Reynoso, actor, maestro titiritero y gestor cultural, ocurrido este lunes en Posadas. A lo largo de su carrera, impulsó numerosos proyectos artísticos y se convirtió en uno de los creadores del grupo Kossa Nostra, además de fundar la Murga de la Estación.
Su labor ocupó un lugar central dentro del teatro independiente de la provincia y promovió espacios de participación comunitaria vinculados al arte. Con espectáculos de títeres, personajes y producciones escénicas, acompañó durante décadas a distintas generaciones de niños, jóvenes y adultos.
Una trayectoria marcada por el compromiso cultural
Desde la Murga de la Estación, Reynoso impulsó un espacio que combinó formación, producción artística y trabajo colectivo. Ese proyecto se consolidó como un ámbito de referencia para el teatro comunitario y el desarrollo de nuevos artistas en Misiones.

Al mismo tiempo, su participación en Kossa Nostra fortaleció una propuesta escénica que alcanzó reconocimiento dentro y fuera de la provincia. Su trabajo contribuyó a difundir producciones locales y a consolidar una identidad artística propia.
Los familiares, amigos e integrantes de la comunidad cultural despedirán al artista en el Galpón de la Murga de la Estación, ubicado en la intersección de Trinchera de San José 1709 y Hungría, en Posadas. Según un comunicado de Kossa Nostra, la despedida iniciará desde las 22:30 hasta las 10.00 de este martes. “Festejaremos su vida y su partida, con risas, colores, música, teatro, títeres y todo lo demás. Traigan para compartir solo alegría y esperanza”, reza la comunicación. Además, precisaron que durante el último encuentro recibian alimentos no precederos para donar a una comunidad.
“Marcelo hizo de los títeres un territorio para el humor, la memoria y el encuentro”
Ante la noticia, el secretario de Estado de Cultura de Misiones, Joselo Schuap, destacó el aporte que Marcelo Reynoso realizó a la cultura popular de la provincia. “Durante más de tres décadas, Marcelo hizo de los títeres un territorio para el humor, la memoria y el encuentro. Con Kossa Nostra convirtió la risa en una puerta de entrada a temas urgentes y puso el arte al servicio de causas colectivas”, expresó.
Schuap recordó que el trabajo del artista trascendió los escenarios tradicionales y llegó a distintos espacios de la comunidad. “Sus muñecos llegaron a escuelas, barrios, plazas y comunidades para hablar sobre la defensa del monte nativo, la lucha contra la deforestación, la prevención del dengue, los derechos humanos, la salud y el cuidado del ambiente“, señaló.
Además, remarcó el valor social y educativo que caracterizó la propuesta artística de Reynoso: “Sin perder nunca la ternura, el humor o la capacidad de asombro, Kossa Nostra logró acercar esos debates a públicos de todas las edades. El teatro se convirtió así en una herramienta noble de transformación, capaz de informar, despertar preguntas y construir conciencia desde el juego y la participación”.

Reynoso atravesaba un delicado estado de salud luego de recibir el diagnóstico de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, un trastorno neurodegenerativo poco frecuente y de evolución fatal, cuya incidencia se estima entre uno y dos casos por cada millón de habitantes al año.
Con su fallecimiento, la cultura misionera pierde a una de las figuras que dedicó su vida a la promoción del teatro, los títeres y el trabajo comunitario. Su recorrido artístico y humano permanecerá reflejado en los proyectos que impulsó y en el legado que dejó a quienes compartieron con él los escenarios y los espacios de formación.
Foto de portada de Sixto Fariña©

