Thiago Rodríguez, el joven misionero de 17 años que nació sin una pierna y que recientemente ganó más de 16 millones de pesos en el programa Buenas noches familia de Guido Kaczka, compartió en El Periodista de Canal 12 su historia de vida y sus sueños de futuro. Durante el programa relató cómo convirtió las dificultades en motor de superación y cómo el arte circense se transformó en su refugio.
Thiago contó que su vida estuvo marcada desde antes de nacer. Su hermano gemelo falleció en el embarazo y él llegó al mundo con una malformación que obligó a amputarle una pierna. “Nací ya con una pierna casi más muerta que viva, y eso provocó que me la amputaran”, recordó. Sin embargo, ese obstáculo no lo detuvo: “Quiero contar mi historia de vida, la superación que tuve al hacer esto, que es acrobacias en tela”.
En el programa relató también cómo fue el inicio en el arte circense. Admitió que no fue fácil: debió cambiar la técnica, aprender a usar solo los brazos y desarrollar una fuerza distinta, tanto física como mental. “Si no tenés perseverancia y decisión, no podés. La fuerza mental es lo principal”, remarcó.
Hoy, lejos de las limitaciones, Thiago se desempeña como instructor de acrobacias en tela y yoga artístico. “Siempre tuve un perfil bajo, pero me gusta mostrar el lado positivo. En mis redes sociales me gusta motivar a las personas, y los mensajes que recibí después del programa me hicieron pasar de estar abajo a arriba, a flotar”, dijo, al destacar el respaldo que encontró en las redes.
Thiago Rodríguez y sus sueños
El joven también habló de sus sueños. Uno de los más grandes es continuar formándose en el ámbito artístico. “Me gustaría estudiar en la escuela de Cris Morena, es uno de mis sueños al terminar el secundario. Quiero sumar canto y actuación, además de lo que ya hago con las acrobacias”, expresó.
Thiago no esquivó los momentos difíciles. Reconoció que en la escuela primaria sufrió bullying y que aún hoy la mirada de la sociedad puede ser dura. “Me pasó muchas veces. La gente me mira feo, opina entre ellos. Yo ya me acostumbré, lo tomo como normal y lo ignoro. Pero hay otras personas que no, y me gustaría que tomen conciencia desde las casas”, reflexionó.
Con la compañía de su familia, que lo apoyó desde el inicio, Thiago logró transformar la adversidad en impulso. Su historia no solo cautivó a millones de televidentes, sino que también lo convirtió en un ejemplo de resiliencia y en una voz que invita a derribar prejuicios y apostar por los sueños.

