A más de un mes de la relocalización de la yaguareté Pará y sus cachorros, el monitoreo continúa siendo clave para evaluar su evolución en el nuevo entorno y acompañar el proceso de adaptación a la vida silvestre. Desde el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, señalaron que “este período resulta determinante para que la hembra logre asentarse en el ambiente natural y pueda criar a sus crías en condiciones favorables”. Ante este escenario, indicaron que el traslado controlado del grupo familiar a un área más segura se estableció como la única opción viable para garantizar su supervivencia.
En octubre, una yaguareté junto a sus dos cachorros fueron reinsertados en óptimas condiciones de salud y con comportamiento acorde a la vida en libertad. “El procedimiento constituyó una intervención inédita a nivel mundial, al tratarse de la traslocación de una hembra silvestre con crías desde un entorno de alto riesgo hacia otro ámbito natural”, destacaron. Se trata de un diseño bajo criterios especializados, ajustando cada etapa al comportamiento biológico de la especie con el objetivo de maximizar las posibilidades de adaptación en libertad.
Vigilancia constante y monitoreo satelital
Siguiendo los protocolos técnicos, las jaulas de transporte de la madre y sus crías fueron ubicadas de manera enfrentada para el reconocimiento mutuo. Luego del tiempo indicado, se procedió a la apertura para permitir la salida voluntaria de los animales. “Desde el inicio del operativo se priorizó minimizar la presencia humana en el área para no interferir en el proceso de adaptación”, detallaron.

Con el objetivo de obtener mayores precisiones, se realizó un rastrillaje en el sector de liberación con participación de guardaparques e integrantes del equipo de operaciones. “Durante los días posteriores se registraron nuevas detecciones mediante las cámaras trampa, que confirmaron un patrón de desplazamiento normal de la hembra y una adecuada adaptación al entorno”, aclararon.
Precisaron que el monitoreo actual se realiza a través de un collar satelital colocado en el ejemplar adulto, que emite señales periódicas y permite conocer sus movimientos en el territorio. Al respecto, explicaron que “este tipo de dispositivos solo puede ser colocado en animales adultos, ya que los cachorros aún se encuentran en etapa de crecimiento. Por esta razón, no es posible determinar con certeza su situación actual”.
El compromiso de Misiones con la conservación del yaguareté
En este marco, el Gobierno de Misiones trabaja de manera sostenida en la protección del yaguareté, una especie emblemática de la selva misionera y clave para el equilibrio del ecosistema. Se refirieron a la experiencia reciente con la yaguareté Açai en el Parque Nacional El Impenetrable, de quien aún no se tienen registros: “este caso refleja la vulnerabilidad de los procesos y la importancia de respetar los tiempos naturales de la especie para favorecer una adaptación segura al ambiente”.

La necesidad de avanzar con esta medida fue consensuada por las distintas instituciones que integran la Subcomisión Selva Paranaense para la Conservación del Yaguareté, integrada por el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, el Instituto Misionero de Biodiversidad (Imibio), Proyecto Yaguareté (Ceiba-Conicet), la Fundación Azara, a través del Centro de Rescate y Conservación de Fauna Silvestre Güirá Oga, la Administración de Parques Nacionales y la Asociación Aves Argentinas quienes coincidieron en que la intervención era impostergable ante la gravedad del escenario y el alto riesgo que enfrentaba el ejemplar.

