Una nueva jornada de la campaña Yo freno por la Fauna se desarrolló en el ingreso al Parque Nacional Iguazú, con la participación activa del Ministerio de Ecología, el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), la agrupación Defensores del Yaguareté, el Ejército Argentino y voluntarios del Proyecto Yaguareté. La acción, que busca prevenir atropellamientos de animales silvestres en rutas de alta circulación, fue recibida con entusiasmo por turistas y vecinos.
El operativo se centró en entregar folletería, calcomanías y dialogar con los conductores, haciendo hincapié en el respeto a las velocidades máximas permitidas, especialmente en tramos donde la fauna cruza con frecuencia. El Parque Nacional Iguazú es una de las zonas con más registros de atropellamientos de especies en peligro, como el yaguareté.

Martín Recamán, ministro de Ecología de Misiones, remarcó que esta campaña no es una acción aislada, sino parte de un trabajo constante. “Venimos desarrollando esta actividad en toda la provincia, en distintos parques y rutas, especialmente en vacaciones, cuando hay más turistas”, señaló. Según el funcionario, el contacto directo con los visitantes resulta clave: “La gente responde muy bien, nos felicita y lo toma realmente como algo muy positivo”.
Recamán también explicó que muchos turistas desconocen que al conducir por Misiones atraviesan áreas naturales donde la fauna convive muy cerca de las rutas. “Lo estamos previniendo sobre un tema que, tal vez, para quien viene de afuera no es evidente. Hay rutas que cruzan directamente por parques provinciales”, agregó.
Yo freno por la Fauna es bien recibido por los turistas
El mensaje de la campaña es claro: reducir la velocidad (60 km/h en los tramos señalizados) y estar atentos a los carteles que alertan sobre el cruce de animales. Para muchos turistas, la iniciativa no solo es bienvenida, sino necesaria.
Marta, visitante de Buenos Aires, destacó el esfuerzo de las autoridades: “Espectaculares los parques, las cataratas, ni que hablar. Bárbaro lo que hacen por cuidar los animales. Uno no puede decir que no está informado”. Reconoció además que es fundamental respetar las normas viales en estos entornos: “Hay que respetar la velocidad y estar bien informado”.

Por su parte, Marilina, turista proveniente de Santiago del Estero, celebró la campaña como una medida indispensable. “Esta iniciativa me parece perfecta. La verdad que hay muchos animales en extinción y es el fuerte de la selva misionera. Hay que preservarlos”, expresó, al tiempo que admitió que “a veces los turistas somos un poco imprudentes, pero está perfecto que se hagan estas iniciativas así”.
La campaña Yo freno por la Fauna esparce el mensaje de que el turismo responsable también implica cuidar la biodiversidad. La selva misionera ofrece paisajes únicos, mientras que alberga especies que dependen del respeto humano para sobrevivir. Y frenar, en este contexto, puede ser mucho más que una acción vial: es un acto de conciencia y compromiso con la vida.

