En el extremo noreste de Misiones, la estación meteorológica de Bernardo de Irigoyen cumple un rol fundamental en la medición diaria del clima. Allí, Hugo Rojas, jefe de la oficina local del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), explica el funcionamiento de los instrumentos que utilizan para relevar datos fundamentales para la producción agropecuaria.
“Contamos con una serie de equipos que nos permiten obtener datos sobre temperatura, humedad, evaporación, horas de sol, viento y precipitaciones”, explica Rojas mientras recorre el predio donde se encuentran instalados los aparatos.
Entre los instrumentos destaca el termómetro seco, que mide la temperatura ambiente, y el termómetro húmedo, que permite calcular la humedad relativa. Junto a ellos, el termohigrógrafo registra de forma continua las temperaturas máxima y mínima del día, incluyendo el horario exacto en que se registraron.
Otra herramienta fundamental es el heliógrafo, conocido también como “heliofanógrafo”, que registra la cantidad de horas de luz solar. “Funciona con una lupa que, al concentrar los rayos del sol, va quemando una banda de papel sensible y así obtenemos el trazo de insolación diaria”, detalla Rojas.
También se encuentra el evaporímetro de tanque, que mide la temperatura del agua y permite estimar cuánta agua se evapora por día. “Esto es muy útil para saber la pérdida de agua en estanques, chacras o sistemas de riego en las colonias”, señala.
La anemoveleta, ubicada en la parte más alta de la estación, indica la dirección y velocidad del viento. Y el pluviógrafo completa el conjunto: este instrumento registra no solo la cantidad de agua caída, sino también las horas de precipitación y la intensidad del evento: llovizna, tormenta, lluvia débil o fuerte, con precisión horaria.
“Todos estos datos son fundamentales para productores rurales, técnicos y organismos que trabajan con la tierra y necesitan anticiparse al clima para planificar sus actividades”, concluye el jefe de estación.
La estación de Bernardo de Irigoyen es parte de una red nacional que pone la ciencia al servicio del campo y del desarrollo sostenible, mostrando cómo la tecnología y la observación diaria del clima pueden marcar la diferencia en la vida productiva del interior profundo.

