
La decisión del Gobierno nacional de reducir los topes de consumo eléctrico subsidiado comenzó a regir en marzo y generó un fuerte impacto en las facturas de los usuarios de la provincia. Hasta febrero, el beneficio estatal cubría consumos de hasta 550 kilovatios mensuales. A partir de la medida implementada por la Secretaría de Energía de la Nación, ese límite descendió a 150 kilovatios para el mes pasado. Esta modificación implica que los hogares que superen ese nuevo umbral deberán abonar la totalidad del excedente a tarifa plena, lo que se traduce en un incremento significativo del valor final de la boleta de luz: “Este nuevo escalonamiento va a afectar el doble de usuarios” estimaron desde la CELO de Oberá.
En el departamento Oberá y en toda el área de concesión de la Cooperativa Eléctrica Limitada, la situación es motivo de preocupación. La medida impacta de manera directa en la economía de los hogares, especialmente en aquellos con mayor demanda. Mientras que los usuarios con consumos de hasta 300 kilovatios experimentan un aumento menor, quienes superan ese rango enfrentan un incremento considerable en sus facturas. Este contexto se agrava por las características climáticas de la región. Las altas temperaturas, que persisten incluso por largos periodos en otoño o invierno, obligan a un uso prolongado de equipos de aire acondicionado y ventilación.
En diálogo con canal12misiones.com, Omar Olsson, gerente general de la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá, explicó que la quita de subsidios es una política que afecta seriamente a todos los usuarios. “Estos cambios que está produciendo la Nación a través de la Secretaría de Energía repercute directamente en todos los usuarios lamentablemente”. El directivo cuestionó la falta de análisis sobre las particularidades de las provincias, señalando que en Misiones el servicio eléctrico es fundamental debido a las temperaturas elevadas que se extienden más allá del verano.

Olsson detalló además cómo impacta la reducción de los topes subsidiados. “Lo que fue de 550 kw para diciembre, enero y febrero, en marzo ya no lo tenemos, está en 150 kw”. En ese sentido, aclaró que los usuarios con consumos de hasta 300 kilovatios solo tienen garantizados ciento cincuenta con subsidio. Por su parte, quienes superen ese nivel se ven afectados prácticamente en un cien por cien, e inclusive más, en lo que deben pagar.

El gerente de la Cooperativa remarcó que las entidades distribuidoras no tienen ninguna injerencia en la definición de estos parámetros. “Los escalones y la cantidad de kilowatt incluidos en el subsidio son manejados exclusivamente por la Nación a través de la Secretaría de Energía ”. El funcionario explicó que las cooperativas cumplen con la tarea de realizar una declaración jurada mensual informando los consumos de cada socio. Luego es Nación la que determina, en función de esos datos, el nivel de subsidio que corresponde a cada usuario.

La nueva escala de subsidios no solo implica un aumento en las facturas, sino también una mayor cantidad de hogares afectados por la pérdida parcial o total del beneficio. “Afectaba en su momento cierto porcentaje, hoy con este nuevo escalonamiento va a afectar al doble de usuarios”. Estimó que el impacto podría alcanzar a más del cincuenta por ciento. Ante este panorama, recomendó a los socios realizar el reempadronamiento a través de la página oficial para verificar su situación. En cada caso, de corresponder, se deben efectuar los reclamos correspondientes.
Por último, el directivo se refirió al rol de Energía de Misiones. Aclaró que el organismo provincial no tiene responsabilidad en la medida. “Energía de Misiones tiene el mismo criterio que las cooperativas: está sintiendo el mismo impacto”, indicó Olsson, y agregó que la prestadora provincial tampoco puede modificar los parámetros establecidos por Nación. “Esto es una decisión de la Secretaría de Energía de la Nación directa y nos afecta a todos por igual”. En este sentido, el gerente mencionó, que tanto las cooperativas como el gobierno provincial han realizado planteos formales para intentar revertir una situación que anticipa un aumento considerable en los índices de morosidad.

