El cometa 3I/ATLAS concentra la atención de la comunidad científica internacional tras confirmarse que se acercará a la Tierra antes de lo previsto. Se trata de un objeto interestelar que atraviesa el sistema solar siguiendo una trayectoria hiperbólica. Este viernes a las 06.00 GMT, el cometa alcanzará su máxima aproximación a la Tierra, a unos 270 millones de kilómetros. No será visible a simple vista, aunque sí podrá ser observado con telescopios profesionales y grandes observatorios.
Desde su descubrimiento, su comportamiento despertó interés por las características poco comunes y la necesidad de ajustar constantemente sus parámetros orbitales. En este sentido, los especialistas lograron precisar con mayor exactitud el momento de su máximo acercamiento.
Dependiendo de su evolución y de las condiciones de visibilidad, podría observarse con telescopios de mediana potencia e incluso con binoculares en zonas con baja contaminación lumínica.

El estudio de 3I/ATLAS ofrece una oportunidad única para analizar material formado fuera del sistema solar. “Cada objeto interestelar aporta información valiosa sobre otros sistemas planetarios”, remarcan los investigadores, quienes destacan su relevancia para mejorar modelos de detección y defensa planetaria.
Qué es el cometa 3I/ATLAS y cuándo fue descubierto
El cometa fue detectado a mediados de 2025 por el sistema ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System), una red de telescopios diseñada para identificar objetos cercanos a la Tierra. Asimismo, es el tercer objeto interestelar confirmado que atraviesa el sistema solar, después de ‘Oumuamua y 2I/Borisov.
En este sentido, su velocidad, trayectoria y composición lo convirtieron en un objeto de seguimiento prioritario para agencias espaciales y observatorios de todo el mundo. La comunidad científica se prepara para aprovechar cada instante de su paso y obtener datos inéditos.

El paso del cometa no supone ningún riesgo para el planeta. Las agencias espaciales señalaron que 3I/ATLAS transitará a una distancia segura, mucho mayor que la que separa a la Tierra de la Luna, sin chances de impacto.
La palabra “acercamiento” se emplea para describir el instante en que el objeto alcanza la menor distancia de su trayectoria. Se trata de un evento fundamental para su estudio, aunque no representa peligro alguno. En ese momento, los investigadores podrán observar con mayor precisión su brillo, su composición y la forma en que evoluciona su movimiento.

