Las controversias surgidas en redes sociales, luego del resultado de la final Argentina España en el Mundial 2026, que en algunos casos acusan a la Argentina de ser un país racista, han reavivado el debate sobre la convivencia y el trato hacia las personas migrantes. La polémica escaló rápidamente más allá de las tribunas y las redes sociales. El actor Samuel L. Jackson compartió una publicación que calificaba a la Argentina como “uno de los países más racistas del mundo”, lo que generó una ola de reacciones . La discusión incluso llegó al ámbito político, cuando la congresista estadounidense Jasmine Crockett vinculó el apoyo internacional a España en la final con la “historia de racismo” del país sudamericano .

Este contexto de críticas globales motivó a canal12 misiones.com a consultar a dos inmigrantes senegaleses que residen en Oberá para conocer, desde su experiencia cotidiana, cómo se traduce esta realidad en la vida diaria.Faye Touba, conocido como “Paco”, es senegalés y vive en Argentina desde hace doce años. Su llegada al país se produjo directamente desde Senegal, sin haber residido en otro territorio antes. Actualmente, Paco tiene su familia constituida en Oberá, donde vive con su señora y sus hijos, y posee la ciudadanía argentina.
Con respecto a su vida diaria, Paco expresó sentirse muy a gusto en la provincia. “Hay mucha gente buena acá en Oberá”, afirmó el entrevistado. También destacó la calidad de los vínculos que ha construido, señalando que tiene muchos conocidos y que la gente lo respeta. En sus palabras, “nunca te faltan respeto, nunca te dice cosas que te molesten ni nada, está todo bien”.

Su hija mayor, de ocho años, asiste a la escuela pública N° 185. Paco contó que la niña está bien integrada y que, después del colegio, practica fútbol, una actividad que le gusta mucho. En cuanto al acceso a la salud, el senegalés mencionó que ha utilizado el sistema público en varias oportunidades, tanto para él como para los suyos, y que siempre recibió buena atención y respeto.
Al ser consultado sobre la posibilidad de haber vivido situaciones de discriminación por su color de piel, Paco fue sincero y señaló que sí, que a veces le ha sucedido. Sin embargo, lo relativizó y explicó que este tipo de actitudes no son exclusivas de la Argentina. “En todos lados, hay gente que está bien y gente que no está bien”, comentó. Añadió además, que tanto en África como en Europa existen personas que buscan problemas.
Paco enfatizó que su experiencia en Misiones es positiva y que no tiene nada de qué quejarse. Remarcó que la mayoría de la gente es buena y que se lleva bien con todos. “La verdad que no tengo nada de qué quejar por la gente de acá de Misiones, porque están todo bien con todo, la verdad”, concluyó.
Por su parte, Sarry Selle es otro senegalés que reside en Argentina desde hace cinco años. Antes de llegar al país, vivió un año en Brasil, donde aprendió a hablar portugués. Sarry decidió migrar por gusto personal, para conocer nuevos lugares. También en este caso, su primera impresión y su experiencia cotidiana han sido muy favorables.

Sarry sostuvo que la gente en Argentina es amable y que nunca ha sentido un trato diferente por su origen. “La verdad no siento que nadie me haya tratado mal”, aseguró. Destacó haber hecho muchos amigos, tanto en Buenos Aires como en Oberá, y se mostró en desacuerdo con las acusaciones generalizadas de racismo. “La gente habla otra cosa afuera, pero a mí nunca me han tratado mal, por eso digo que en Argentina no son racistas, son buena onda digo yo”.
El joven senegalés también compartió que viaja a África una vez al año para visitar a su hija de tres años. Su deseo es que la niña pueda venir a vivir a Argentina en el futuro, ya que es el lugar donde él se siente bien. “Porque me sentí bien. En África también trabajo, hay trabajo, pero lo que pasa ya cumplí mi sueño”, contó, dejando entrever su proyecto de vida a largo plazo en el país.

