El NENI 2040 de San Pedro atravesó este año una renovación profunda gracias a una serie de trabajos de refacción realizados por el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA). Las obras tuvieron por objetivo acondicionar el edificio para las actividades educativas diarias.
Entre las tareas más destacadas se realizó el recambio total de los vidrios dañados y la renovación completa de la instalación eléctrica. Además, el Instituto indicó que el sistema anterior no soportaba el uso de aires acondicionados, por lo que adecuaron toda la red de energía para garantizar un funcionamiento seguro.
Las mejoras incluyeron también intervenciones sanitarias. Se colocaron depósitos de inodoros nuevos con sus kits de descarga, se reemplazaron tapas de sanitarios y se renovaron las canillas de la cocina que presentaban fallas.
En materia de seguridad, la escuela sumó matafuegos de 5 kilos distribuidos en distintos sectores. Asimismo, todo el edificio recibió pintura nueva en los muros interiores y se hicieron arreglos de carpintería, con el recambio de cerraduras que estaban deterioradas.

Con nuevas instalaciones, el NENI 2040 ofrece mejores condiciones para alumnos y docentes
La directora del N.E.N.I., María Alejandra Sosa, celebró las mejoras y subrayó su impacto en la institución. “Contamos con una matrícula de aproximadamente 300 niños. Tenemos salitas de 3, 4 y 5 años justamente en la escuela núcleo, donde se hicieron las refacciones”, mencionó.
Asimismo, remarcó que el objetivo central fue dejar a punto el edificio para que alumnos y docentes trabajen sin riesgos. Además, destacó la importancia de espacios seguros, funcionales y cómodos para la comunidad educativa. “Tiene un impacto muy positivo, porque necesitábamos que se solucionara el cableado para mejorar la iluminación y poder aprovechar mejor las herramientas tecnológicas que tenemos, dado que contamos con la primera Aula Maker de la provincia”, expresó la directora.
En este sentido, subrayó la importancia de las reparaciones y el impacto de estas mejoras edilicias: “necesitábamos la reparación del tablero para poder seguir trabajando como lo venimos haciendo hace varios años, con una propuesta de educación disruptiva de calidad que beneficia a toda la comunidad”, explicó.
A su vez, Sosa indicó que se repararon las canillas y el termotanque, que antes no podían utilizar por la cuestión eléctrica: “Ahora todo esto facilita nuestra tarea y beneficia a nuestros niños”, concluyó.

