El 1 de septiembre de 2022, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner sufrió un intento de asesinato cuando llegaba a su domicilio en Recoleta. Fernando Sabag Montiel gatilló una pistola Bersa calibre 7.65 a centímetros de su cabeza, pero la bala no salió.
El hecho, inédito en la democracia argentina, generó un inmediato repudio de todo el arco político, sindicatos y personalidades de distintos sectores, que reclamaron el esclarecimiento del ataque. El agresor fue detenido en el lugar.
Semanas más tarde, en un encuentro con curas villeros, CFK expresó: “Yo siento que estoy viva por Dios y por la Virgen”, y recordó el atentado contra Hipólito Yrigoyen en 1929 para marcar un paralelismo histórico.

