El subsecretario de Protección Civil de Misiones, Enrique Parra, aseguró que la provincia ya activó el Plan de Emergencia para afrontar el fenómeno El Niño, mientras que el director de Alerta Temprana, Luis Chemes, advirtió que existe una probabilidad superior al 90% de que el evento climático se desarrolle con alta intensidad. Ambos remarcaron que la estrategia provincial prioriza la prevención, la coordinación institucional y la planificación anticipada.
Las primeras manifestaciones del fenómeno ya se reflejaron durante el fin de semana. En Posadas se registraron 92,5 milímetros de lluvia entre la noche del sábado y el domingo, más de la mitad del promedio histórico de junio, mientras que en El Soberbio las precipitaciones alcanzaron los 113 milímetros y el Comité de Crisis mantiene la alerta por el crecimiento del río Uruguay.
Cuáles son los escenarios previstos ante la llegada de El Niño
Chemes explicó que los análisis climáticos ya anticipaban que El Niño comenzaría a manifestarse durante el segundo semestre del año. “Los estudios muestran una alta probabilidad de un fenómeno extremo, con lluvias persistentes y acumulados muy superiores a los habituales, especialmente entre octubre y noviembre”, precisó.
El especialista indicó que el fenómeno afectará una amplia región. En ese sentido, recordó que semanas atrás participaron de un encuentro con organismos de Protección Civil de Brasil, donde también avanzan en acciones preventivas ante un escenario que presenta sequía en el norte del país vecino y abundantes precipitaciones en el sur, donde comparte características con Misiones.

En esta línea, agregó que las proyecciones climáticas también contemplan un incremento en la intensidad de los temporales. Explicó que, además del aumento de las lluvias, crecerán las probabilidades de registrar fuertes vientos y caída de granizo, por lo que consideró indispensable sostener un trabajo coordinado entre todos los organismos involucrados.
El plan de emergencia y la organización provincial
A su vez, Parra recordó que el Plan Provincial de Emergencia funciona desde 2016 y señaló que el gobernador Hugo Passalacqua dispuso su activación el pasado 27 de mayo ante la previsión de un escenario climático complejo. “Convocamos a todas las áreas del Estado provincial, las fuerzas federales, la Policía, los bomberos y los organismos que integran el sistema de respuesta para trabajar de manera coordinada”, explicó.

El funcionario sostuvo que los planes de emergencia se ponen en marcha cuando existe una situación crítica o cuando los pronósticos anticipan eventos de esa magnitud. Por ese motivo, indicó que el Comité de Crisis comenzó a coordinar acciones con los distintos ministerios y organismos para fortalecer la capacidad de respuesta durante los próximos meses.
Las recomendaciones para reducir el impacto
Parra señaló que la provincia desarrolla dos líneas principales de trabajo. Una se concentra en la cuenca del río Uruguay, donde avanzan junto a los municipios en la organización de centros de evacuación, mientras que la otra apunta a las medidas preventivas destinadas a la población en general.

Entre las recomendaciones, pidió mantener podados los árboles cercanos a las viviendas, limpiar techos y alcantarillas antes de la llegada de las tormentas y evitar la circulación durante los eventos meteorológicos intensos. También aconsejó desenchufar los artefactos eléctricos mientras se desarrollen las tormentas para reducir riesgos.
Respecto al pronóstico inmediato, Parra indicó que el equipo operativo de Protección Civil permanece preparado para intervenir ante nuevas lluvias previstas para los próximos días. Explicó que los grupos de respuesta conocen los sectores más vulnerables de la provincia y mantienen un monitoreo permanente para actuar con rapidez frente a cualquier emergencia.

