La municipalidad de Oberá incorporó una máquina chipeadora, que se suma al Operativo Integral de Poda, con el objetivo de reducir el volumen de residuos vegetales que se generan en estas tareas.
La primera experiencia se realizó esta semana en el barrio Villa Falk, donde los operarios procesaron 7 de las 14 cargas de ramas y restos vegetales, es decir el 50% del material resultante de la poda en esa jornada. Gracias a este procedimiento, se obtuvo un volumen final cercano a los 3 metros cúbicos de material chipeado.
El material procesado no se descartará como un residuo más sino que, por el contrario, la municipalidad le dará un uso específico y productivo. El chip vegetal se destinará a la elaboración de sustratos., que servirán para la producción de plantas en el vivero municipal. De esta forma, se aprovechan los residuos generados por la poda.

Esta metodología fortalece las prácticas de economía circular dentro de la ciudad. El operativo no solo se ocupa del mantenimiento de los árboles, también transforma los desechos vegetales en un recurso útil para crear nuevos ejemplares.
Cabe recordar que el operativo comenzó en mayo y dividió en ocho etapas operativas para organizar los trabajos en la ciudad, con tareas que incluyen podas correctivas y levantamiento de copa. También se realizan despejes de cartelería, semáforos y veredas para mejorar la seguridad.

Con esta nueva herramienta, el municipio busca una gestión más eficiente. La chipeadora permite reducir la logística asociada al traslado de las ramas, iniciativa que representa un avance en el cuidado del ambiente y el arbolado público.

