Este martes, la Selección Argentina venció por 3-2 a Egipto y avanzó a los cuartos de final de la Copa del Mundo. La complejidad del encuentro, la manera que se dio y lo agónico del triunfo, provocó una ola de festejos en muchas localidades, tal como sucedió como por ejemplo, en Aristóbulo del Valle, San Vicente y Oberá.
Apenas el árbitro dio el pitazo final, el cual determinó el triunfo del seleccionado nacional ante Egipto, cientos de personas se congregaron a las calles, con sus vehículos, y muchos peatones a celebrar.
Las banderas y camisetas flamean incansablemente en una fría jornada para toda la provincia, pero cálida en términos de alegría para el pueblo futbolero y no tan futbolero.
Es todo celebración para el país y en la agenda ya está marcada la próxima parada: será el sábado 11 de julio a las 22 horas ante el vencedor de Colombia y Suiza.

