La Casa Rosada activó el protocolo de alerta de seguridad a “alto” en todo el territorio nacional tras la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, y en una respuesta inmediata a la escalada bélica en Medio Oriente. La medida incluye una mayor custodia en objetivos sensibles, como la comunidad judía y las sedes diplomáticas, tras los ataques preventivos lanzados este sábado.
A través de un comunicado oficial, la administración informó que se fortalecerán los dispositivos de protección en puntos estratégicos. La medida alcanza a “todos los objetivos sensibles del país, así como a la infraestructura crítica, y la comunidad judía, entre otros”. El objetivo, según el texto, es “garantizar la integridad, la vida y la libertad de los habitantes”.

El Gobierno también activó un protocolo de alerta en las fronteras que implica un refuerzo de los controles de ingreso y egreso. A esto se suma un monitoreo permanente del Sistema de Inteligencia Nacional en cooperación con agencias internacionales para prevenir cualquier eventualidad derivada del conflicto.
La custodia de las representaciones diplomáticas extranjeras en el país también será intensificada. Las autoridades buscan evitar incidentes que puedan vincularse con la tensión global desatada tras la contraofensiva de misiles y drones por parte de Teherán.

La decisión del Ejecutivo refleja la preocupación por posibles réplicas del conflicto en territorio argentino. El nivel de alerta “alto” implica un despliegue especial de fuerzas de seguridad en puntos neurálgicos y un seguimiento exhaustivo de cualquier amenaza potencial vinculada a la crisis internacional.

