Clínicas y sanatorios privados de Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa suspendieron la atención programada y las prestaciones ambulatorias no urgentes a afiliados del PAMI. La medida comenzó el 10 de febrero, tras reclamos por atrasos en los pagos y falta de actualización de aranceles. Los centros mantienen la atención de urgencias y emergencias.
El comunicado lo firmaron más de 28 instituciones privadas. La nota fue enviada el 4 de febrero de 2026 al director ejecutivo del INSSJP-PAMI, Esteban Leguízamo, donde advirtieron que sin una solución inmediata los servicios se verían afectados. Según señalaron, no se regularizó la deuda ni se conformó una mesa técnica para revisar los valores de las prestaciones.
Las clínicas indicaron que el PAMI representa en promedio el 40% de sus ingresos, y en algunos casos supera el 50%. Afirmaron que los atrasos en prestaciones ambulatorias y módulos de internación de Nivel II y III, junto al corrimiento en las fechas de cobro, impidieron cumplir con salarios y gastos operativos. También remarcaron que los valores abonados no se actualizaron al ritmo de la inflación y que el costo de medicamentos, tecnología e insumos aumentó.
En un comunicado previo, los prestadores afirmaron “No estamos en condiciones de garantizar la continuidad normal de los servicios”. Además, el Gobierno de Neuquén inició un reclamo judicial contra el PAMI por una deuda superior a 1.500 millones de pesos por prestaciones en hospitales provinciales. Desde el Ministerio de Salud provincial señalaron que una parte significativa de las camas está ocupada por afiliados del organismo, lo que genera presión financiera cuando los pagos no ingresan en término. Mientras tanto, miles de afiliados quedaron con acceso limitado a consultas y tratamientos programados.

