El reconocido chef Christian Petersen recibió finalmente el alta médica tras superar la grave descompensación que sufrió el mes pasado mientras ascendía el volcán Lanín. Petersen rompió este martes su silencio para contar su versión de los hechos y confirmar que ya se encuentra en su casa, aunque todavía sin respuestas definitivas sobre lo ocurrido.

“Por suerte ayer desde el Hospital Alemán me dieron permiso para ir a casa. Aún ellos no saben qué me disparó esto, por lo que no te puedo contar qué pasó”, le confió el chef al periodista Juan Etchegoyen. Petersen adelantó que recién la próxima semana tendrá los resultados de un estudio importante que podría esclarecer el origen de su cuadro.
El Hospital Alemán emitió un comunicado oficial esta misma tarde para confirmar la noticia. El texto, firmado por el director médico Norberto Mezzadri, informó que Petersen recibió el alta debido a su “evolución clínica favorable” y que ya no se encuentra internado en el centro de salud.

El chef aprovechó la entrevista para desmentir rumores y agradecer a todos los que intervinieron en su rescate y tratamiento. “Es verdad que los guías son increíbles. Es verdad que tanto la gente de Junín, de San Martín de Los Andes y del Hospital Alemán son los mejores médicos de la Argentina y me salvaron la vida”, afirmó con emotividad.
Su trayecto médico comenzó con una asistencia inmediata de los guías de montaña y personal de Gendarmería en la base del volcán. Primero lo trasladaron al hospital de Junín de los Andes y luego, debido a la gravedad de su estado, lo derivaron al Hospital Ramón Carrillo de San Martín de los Andes, donde permaneció internado dos semanas.
Sobre los momentos previos a la descompensación, Petersen solo pudo aportar recuerdos fragmentarios. “Es verdad que cuando bajé estaba acelerado y por eso fui al médico. Eso es todo lo que te puedo contar porque es lo que me acuerdo”, aseguró el chef durante la conversación.
El cocinero también aclaró que se había preparado de manera rigurosa para la expedición y elogió la profesionalidad de los guías. “Lo que es verdad es que estaba reentrenado para subir al Lanín. Hago de todo todos los días y el guía era superprofesional. De hecho, él quería que haga cumbre”, concluyó Petersen.

