Un crucero que partió desde Ushuaia quedó en el centro de una alerta sanitaria internacional tras detectarse un brote de hantavirus que ya provocó tres muertes y mantiene varios casos sospechosos bajo observación. La embarcación zarpó el 20 de marzo y actualmente permanece frente al puerto de Praia, en Cabo Verde, donde las autoridades le negaron el ingreso por razones de seguridad pública.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que existe una infección confirmada por laboratorio y otros cinco casos en investigación. En total, seis personas presentaron síntomas compatibles con la enfermedad: tres fallecieron, una continúa internada en estado crítico en Sudáfrica y dos permanecen a bordo.
En este contexto, se confirmó la presencia de un pasajero argentino en el crucero MV Hondius, lo que incrementó la preocupación por la magnitud del brote. La compañía operadora reconoció la gravedad de la situación y aseguró que evalúa alternativas seguras para desembarcar.
A bordo viajan 149 personas de 23 nacionalidades, entre ellas 38 filipinos, 23 británicos, 17 estadounidenses, 14 españoles y un tripulante guatemalteco. Según Oceanwide Expeditions, la diversidad de pasajeros complica la respuesta sanitaria y genera inquietud en distintos países.
La empresa confirmó además el fallecimiento de un matrimonio holandés y un ciudadano alemán. También se evacuó a un británico enfermo hacia Sudáfrica y se reportaron dos tripulantes con problemas respiratorios, lo que refuerza la gravedad del brote y la necesidad de medidas urgentes.
En esta línea, el crucero contempla arribar a Las Palmas de Gran Canaria o a Tenerife, en las Islas Canarias, para realizar nuevos exámenes médicos. Asimismo, se aguarda la decisión de las autoridades portuarias, mientras la tripulación intenta contener la emergencia sanitaria en alta mar.

