La Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) volvió a encender las alarmas sobre el futuro inmediato del sistema universitario. Durante un plenario nacional de secretarios generales, el gremio que representa a los nodocentes advirtió que, sin una solución salarial y sin un financiamiento adecuado, el ciclo lectivo 2026 y el normal funcionamiento de las universidades públicas se encuentran en serio riesgo.
El encuentro, encabezado por el secretario general Walter Merkis, resolvió mantener el estado de alerta y movilización ante la falta de respuestas del Gobierno nacional. Según detallaron, la ausencia de negociación paritaria y el presupuesto insuficiente enviado por el Ejecutivo de Javier Milei profundizan la crisis y vulneran derechos garantizados por leyes vigentes.
La FATUN denunció el incumplimiento de la Ley de Negociación Colectiva y de la Ley de Financiamiento Universitario (27.795), cuyo veto presidencial generó un fuerte rechazo del sector. En este contexto, el plenario volvió a solicitar al Congreso que reafirme su defensa de la universidad pública y monitoreará el avance del amparo colectivo impulsado por APUNT (Tucumán) contra el decreto que suspendió la aplicación de la norma.
Entre las resoluciones aprobadas, el sindicato exigió al Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) la inmediata convocatoria a la Comisión Negociadora de Nivel General para discutir la situación salarial y presupuestaria. Además, ratificó la continuidad del estado de movilización y facultó a la Mesa Ejecutiva a tomar medidas de acción directa si no surgen respuestas del Gobierno.
Los nodocentes remarcaron que llevan dos años sosteniendo “una firme voluntad negociadora”, pero sin obtener ninguna contestación oficial. Advirtieron que la falta de actualización salarial deteriora el poder adquisitivo, compromete los sistemas previsionales y de salud y afecta a los casi 50.000 trabajadores nodocentes que sostienen el funcionamiento diario de las universidades nacionales.
La declaración se suma al conflicto que atraviesa a toda la comunidad universitaria —docentes, nodocentes y estudiantes— desde el inicio de la actual gestión, marcado por el congelamiento presupuestario, la falta de paritarias y el rechazo gubernamental a la ley de financiamiento aprobada por el Congreso. El sector advierte que, sin cambios profundos, 2026 podría iniciar con un sistema universitario paralizado.

