El caso de Diego Fernández Lima, adolescente desaparecido en julio de 1984, continúa avanzando después de que sus restos fueran encontrados casi 41 años después. El fiscal Martín López Perrando solicitó que Norberto Cristian Graf, excompañero de la víctima, sea citado a declaración indagatoria por encubrimiento agravado y supresión de evidencia.

Según el fiscal, Graf desplegó una serie de maniobras para encubrir el hallazgo de los restos en su jardín, incluyendo explicaciones inverosímiles y conductas evasivas frente a testigos y autoridades. López Perrando calificó su comportamiento como “desfachatez disfrazada de indignado asombro” y aseguró que estas acciones evidencian un conocimiento previo de la sepultura.
Aunque aún no se puede determinar la autoría del homicidio, la investigación confirmó que Fernández Lima fue asesinado en la propiedad que habitaba Graf. Los peritos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) realizaron un minucioso levantamiento de 151 fragmentos óseos, determinando lesiones cortopunzantes y posibles intentos de manipulación del cuerpo.

El hallazgo se produjo en mayo pasado, cuando un albañil que trabajaba en un lote contiguo dio aviso al 911. La posterior intervención arqueológica permitió identificar la ubicación exacta de la fosa y recolectar elementos asociados, como un reloj y una corbata, que finalmente posibilitaron la identificación de Diego gracias a la colaboración de su familia.
La familia Fernández Lima solicitó medidas adicionales, incluyendo el uso de georradar en la vivienda de Graf y averiguaciones sobre la titularidad de los inmuebles desde 1984, con el objetivo de esclarecer todas las circunstancias del crimen y de su encubrimiento. El caso sigue bajo investigación mientras se aguarda la declaración indagatoria del sospechoso.

