El reciente cierre de la planta textil Alal, en Goya (Corrientes) derivó en una profunda preocupación en el sector industrial. Se suma a otras firmas que pasaron por el mismo proceso. Desde el sector, analizan que no se trata de un hecho aislado, sino que es parte de una tendencia de deterioro que afecta a toda la cadena productiva.
Aldo Kaston, titular de la Unión Industrial, señaló que el escenario actual es sumamente complejo para las empresas que dependen del mercado interno. Sostuvo que esto se debe a una combinación de escasez de consumo y apertura de importaciones que asfixia a la fabricación local.
Según indica noticiero9.com.ar, el directivo consideró que los rubros más castigados en este momento son el textil y el papelero. Se trata de actividades que han perdido protecciones arancelarias clave, permitiendo el ingreso de productos extranjeros en condiciones que las firmas nacionales no pueden competir.
En relación a la magnitud del impacto en el sector privado, el dirigente destacó la fragilidad de las pequeñas y medianas empresas. Por ello, se observa el cierre de pymes a un ritmo alarmante en todo el país ante la imposibilidad de sostener sus estructuras sin ventas. Al respecto, Kaston fue contundente sobre la realidad que atraviesan las fábricas. “La realidad es que mientras que no haya consumo, no hay forma de aguantar”, describió.
Sobre el futuro de la actividad, concluyó con una dura advertencia. “A corto plazo se esperan más cierres de empresas. Vamos a tener un año muy difícil para las empresas que quieran producir en Argentina”, dijo.

En tanto el intendente de Goya, Mariano Hormaechea indicó: “el sector textil es el más afectado. Es una cuestión que se ve a nivel nacional, y que va de la mano de las políticas económicas que lleva adelante el Gobierno nacional“. En relación al cierre de la textil Alal, subrayó que “estamos muy preocupados por esta situación. Es algo que afecta mucho a la ciudad porque estamos hablando de 260 puestos de trabajo“.
Recordó que se trata de “una empresa familiar que tiene casi 100 años. El año pasado se le había otorgado una ayuda financiera, que la empresa estaba proyectando y concretó la compra de maquinarias. Tenían instaladas las maquinarias para empezar a trabajar”.
“Tenemos entendido que no estaban pudiendo cumplir con las obligaciones para pagar el servicio de la energía”, planteó.
Importaciones y menor poder adquisitivo agravan la crisis textil
El cierre de la hilandería Alal, dejó a 260 trabajadores sin empleo y expuso la gravedad de la crisis textil nacional. El presidente de la Cámara Empresarial de Goya, Miguel Galarza, señaló que las importaciones ilimitadas de productos textiles y la caída del consumo fueron determinantes.
“La fortaleza de nuestra moneda hace que hoy importar sea más económico que producir internamente. Es una realidad concreta que le está pasando a todas las empresas”, afirmó en diálogo con Canal Doce.
El empresario remarcó que el problema no es solo de costos. “No hay demanda de hilo. No es rentable porque directamente la ropa se trae de afuera”, sostuvo. En este sentido, indicó que la falta de mercado interno llevó a la compañía a tomar la decisión definitiva de cerrar. Recordó que en 2025 la firma suspendió actividades durante dos meses y pagó solo el 75 por ciento de los haberes como medida temporal.
Subrayó que se trata de la empresa más importante de Goya en cuanto a cantidad de empleados. “Son 260 empleados que quedan en la calle, son 260 familias hoy en Goya que se quedan sin trabajo”, apuntó. Agregó que uno de los dueños de la firma participaba en la entidad y mantenía informados a los empresarios locales sobre las dificultades que atravesaba la compañía en el actual contexto económico nacional.
Consultado sobre la situación en otros sectores, Galarza reconoció que las pymes también atraviesan dificultades. Explicó que en Goya las empresas suelen tener entre diez y 40 empleados, pero que desde hace un año y medio se nota una fuerte presión laboral. “La cantidad de currículum que ingresan semanalmente es apabullante”, dijo.

