La ola de cierres de la cadena mayorista Diarco continúa sin tregua. La empresa decidió bajar definitivamente la persiana de su sucursal en la localidad de Jáuregui, partido de Luján. Se trata del tercer cierre de un punto de venta en la provincia de Buenos Aires en menos de un mes. El local, ubicado sobre la vieja ruta 5, había comenzado a funcionar a principios de 2021 y empleaba a cerca de 30 trabajadores, que ahora engrosan las filas del desempleo en un contexto de fuerte contracción del consumo masivo.
Esta decisión se suma a los ceses de operaciones en Zárate y Tres Arroyos. En el primer caso, la sucursal había sido inaugurada apenas seis meses antes, pero la facturación del primer semestre de 2026 no logró cubrir los costos operativos. En Tres Arroyos, el cierre fue sorpresivo: las góndolas permanecen repletas de mercadería. Y la empresa no emitió comunicados oficiales ni notificó a los sindicatos, pese a que el local aún figuraba activo en sus canales digitales. La decisión afectó a entre ocho y diez trabajadores en esa localidad.
De ese modo, el repliegue de Diarco ocurre mientras el sector mayorista atraviesa una caída sostenida de las ventas. Según datos del Indec, los autoservicios mayoristas registraron en junio una baja interanual del 3,1%.
Por su parte, el acumulado enero-junio presenta una disminución de 2,8% respecto a igual período de 2025. Además, en la primera mitad del año las operaciones en shoppings perdieron un 2,7% y las transacciones en autoservicios mayoristas se hundieron un 3%.
En las variaciones interanuales, que comparan el nivel de junio de este año contra el del mismo mes de 2025, el descenso de las ventas en shoppings llegó al 4,9%.
El menor movimiento comercial impacta en un segmento que durante los últimos años ganó relevancia entre consumidores y pequeños comercios. Sin embargo, hoy enfrenta plazos de financiamiento más cortos por parte de los proveedores y la imposibilidad de trasladar los costos fijos a los precios finales.

