La tensión escaló este sábado en la planta de Fate, donde trabajadores denunciaron un lockout patronal luego de que la empresa no acatara la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo. Según el gremio, los operarios se presentaron a cumplir sus tareas pero encontraron los portones cerrados y las instalaciones con “candados y cadenas”.
Miguel Ricciardulli, secretario ejecutivo del SUTNA, aseguró que la medida empresarial incumple la resolución oficial que ordenaba retrotraer despidos y restablecer la actividad. “Los compañeros se presentaron a prestar tarea y la empresa no abrió las puertas”, afirmó en declaraciones radiales.
El dirigente sostuvo que el conflicto deja en una situación crítica a unas 900 familias que dependen de la planta ubicada en el norte del Gran Buenos Aires. Además, denunció que incluso trabajadores con licencia médica o de vacaciones recibieron telegramas de despido.
El trasfondo de la disputa, según el sindicato, combina factores económicos y políticos. Ricciardulli señaló que la apertura de importaciones y la competencia externa agravan el escenario para la producción nacional de neumáticos, y que los operarios quedan “en el medio” de esa discusión.
“Tenemos un compañero que fue operado por cuestiones de salud y también fue despedido”, denunció el referente gremial, quien trabaja en la empresa desde hace 18 años. A su entender, la planta está en condiciones técnicas de retomar la producción de inmediato si existiera voluntad empresarial.
Frente al conflicto, los trabajadores resolvieron permanecer en las puertas de la fábrica y organizar actividades para visibilizar el reclamo. Este domingo realizarán una jornada cultural con la participación de vecinos y artistas para expresar su rechazo a los despidos y al cierre patronal.
Mientras tanto, la incertidumbre crece entre los empleados, que reclaman la intervención de las autoridades para garantizar el cumplimiento de la conciliación obligatoria y preservar las fuentes de trabajo.

