La Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) expresó su rechazo a la ampliación de la circulación de los camiones conocidos como “bi trenes” y advirtió que la medida podría generar mayores daños sobre la red vial argentina. El reclamo surge luego de la publicación del DNU 689/2026, que modificó los límites de longitud permitidos para determinados vehículos de carga.
Según la normativa, los nuevos parámetros habilitan la circulación de unidades de hasta 19,60 metros para tractocamiones con semirremolque de energías limpias y hasta 31,25 metros para otros vehículos de gran porte. Desde la organización gremial señalaron que estos camiones pueden alcanzar hasta 76 toneladas de peso, una carga que, según plantean, requiere rutas con condiciones adecuadas de mantenimiento y control.
FEPEVINA alertó por el estado de la infraestructura vial
El secretario Gremial y de Prensa de FEPEVINA, Fabián Cattanzaro, sostuvo que la autorización llega en un contexto de deterioro de las rutas nacionales. “En un contexto donde se ha decidido abandonar las rutas nacionales, no hay mantenimiento y prácticamente no hay control tampoco, el tema de los bi trenes lejos de colaborar en esta situación, termina problematizando aún más”, afirmó.
El dirigente señaló que la circulación de vehículos de gran porte puede afectar el estado del pavimento y sumar riesgos para quienes transitan por las rutas. “Genera muchos peligros en el tema de la inseguridad vial y también un daño sobre los pavimentos”, explicó.
Cattanzaro también cuestionó el argumento de reducir gastos mediante una menor inversión en infraestructura vial. “Ese ahorro a la larga va a salir más caro. Hoy, por cada peso que no se invierte sobre las rutas y el mantenimiento, se va a pagar entre cinco y siete veces más caro la rehabilitación”, sostuvo.
Reclamo por fondos y emergencia en Vialidad Nacional
Desde FEPEVINA indicaron que el deterioro de las rutas también tiene consecuencias en la seguridad pública y la atención sanitaria. “Lejos de ser un ahorro, lo que tenemos son grandes costos”, expresó Cattanzaro al referirse a los accidentes registrados en corredores nacionales y a la demanda que reciben los hospitales cercanos a esas vías.
El representante gremial afirmó que los camiones de gran porte ya comenzaron a circular hacia zonas como Vaca Muerta y advirtió que algunas rutas provinciales tampoco cuentan con las condiciones necesarias para ese tipo de transporte. Además, planteó la necesidad de alternativas de infraestructura para acompañar el desarrollo productivo del país.
En ese marco, Cattanzaro reclamó por los recursos correspondientes al impuesto a los combustibles líquidos destinados a Vialidad Nacional. Según indicó, FEPEVINA presentó denuncias contra funcionarios nacionales por la retención de esos fondos. “Se han retenido en este período alrededor de 1.000 millones de dólares. Con eso podríamos haber hecho el mantenimiento de 20 mil kilómetros de ruta y construido 4 mil kilómetros nuevos”, afirmó.
Finalmente, el dirigente pidió que el Congreso declare la emergencia en Vialidad Nacional y remarcó que el mantenimiento de la infraestructura existente corresponde al Estado. “La obligación de mantener lo que ya está construido es una obligación de ley. Y el Estado nacional hoy está desobedeciendo la ley”, concluyó.
El debate por la circulación de los camiones bi trenes vuelve a poner en discusión el estado actual de la infraestructura vial argentina y la necesidad de compatibilizar las demandas del transporte de cargas con la seguridad y el mantenimiento de las rutas. Desde FEPEVINA sostienen que la ampliación de estas unidades requiere controles, planificación y recursos destinados a conservar los corredores existentes, mientras que la medida oficial abre una nueva etapa en la regulación del transporte pesado en el país.

