El presidente Javier Milei mantuvo este martes un encuentro bilateral con la presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, durante su visita a Lima para la participación en las actividades oficiales por la asunción de mando. El mandatario argentino viajó al país acompañado por el canciller Pablo Quirno y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
La reunión se produjo en el marco de la agenda oficial que Milei desarrolla en la capital peruana, donde participa de los actos vinculados con el traspaso de mando. El encuentro con Fujimori se enmarca en los contactos bilaterales que el Presidente mantiene durante su visita y en el vínculo entre ambos países, mientras la nueva mandataria se prepara para la asunción de la Presidencia de Perú.

La presencia de Milei en Lima forma parte de su agenda internacional, en una jornada que concentra a mandatarios y representantes de distintos países para el acompañamiento del cambio de gobierno peruano. El Presidente argentino asiste a las actividades protocolares junto a Quirno y Karina Milei, antes del regreso al país.
Los desafíos institucionales, económicos y de seguridad de Fujimori al frente de Perú
Keiko Fujimori asume este martes la Presidencia de Perú y se convierte en la primera mujer elegida por voto popular para el cargo. La líder de Fuerza Popular inicia un mandato de cinco años, tras su imposición por un estrecho margen en el balotaje de junio, con apenas 0,27 puntos porcentuales de diferencia sobre el candidato progresista Roberto Sánchez. Su llegada al poder marca además el regreso del fujimorismo al Palacio de Gobierno después de más de dos décadas.
La nueva mandataria tendrá como principales desafíos la recuperación de la estabilidad institucional, el enfrentamiento de la inseguridad y la reactivación de la economía. Su programa contempla un fuerte proceso de desregulación, la eliminación de trámites administrativos y medidas para la atracción de inversiones y la generación de empleo formal. En materia de seguridad, anunció iniciativas contra el crimen organizado y la expulsión de migrantes indocumentados que cometan delitos.
Fujimori deberá gobernar además con un Congreso fragmentado y sin mayoría propia, por lo que necesitará la construcción de acuerdos con otras fuerzas políticas para el avance de su agenda. Su gestión estará atravesada por el peso de su apellido y la profunda división que genera el legado de su padre, Alberto Fujimori. En ese contexto, la presidenta buscó una moderación de su discurso tras la elección y llamó a la reconciliación nacional, en el marco del desafío de dejar atrás una década marcada por la inestabilidad política.

