Gastón Zárate, apodado “el perejil” por su vinculación al crimen de Nora Dalmasso, volvió a quedar detenido el sábado por la tarde. La Policía lo arrestó tras ser acusado de asesinar a un hombre en una cancha de fútbol de Río Cuarto, provincia de Córdoba.
Fuentes oficiales confirmaron que el hombre permaneció bajo arresto luego de la imputación por homicidio. El hecho ocurrió poco después de las 18:00 en un complejo deportivo situado en la calle Lamadrid al 1.500. Según los reportes, Zárate participaba de un partido junto a sus hijos de 15 y 17 años cuando surgió la discusión que derivó en la agresión.

El conflicto involucró a Rubén Ezequiel Acuña Ustarroz, de 37 años, quien también se encontraba en el predio. De acuerdo con información publicada por La Voz del Interior, Zárate atacó a Acuña Ustarroz con un trozo de hierro que halló en el lugar. El objeto impactó en la cabeza de la víctima y provocó su muerte de manera instantánea.
Los servicios médicos confirmaron el fallecimiento del hombre de 37 años apenas llegaron al sitio del incidente. Inmediatamente, la Policía de Córdoba detuvo a Zárate, quien permanecía en el lugar. Hasta el momento, las autoridades no aclararon las razones que motivaron la pelea ni la agresión posterior.
Cómo se involucró Gastón Zárate en el crimen de Nora Dalmasso
La detención generó fuerte repercusión pública, debido a que Zárate ya había sido imputado en el caso de Nora Dalmasso, asesinada el 26 de noviembre de 2006 en su casa de Río Cuarto. En aquel momento, Zárate trabajaba como pintor en la obra de remodelación de la familia Macarrón-Dalmasso. Por ello, la Fiscalía ordenó su arresto e imputación en febrero de 2007.

Los fiscales sostuvieron que la mujer había sido atacada por alguien que conocía, ya que no existían señales de puertas o ventanas forzadas. Zárate quedó bajo la lupa por su cercanía con la víctima y la oportunidad de aprovechar que ella se encontraba sola, mientras su esposo viajaba a Uruguay.
Su arresto provocó conmoción social. La ciudadanía organizó marchas reclamando su liberación, lo que derivó en lo que se conoció como “el perejilazo”. Finalmente, Zárate permaneció vinculado a la investigación durante cuatro años.
“Me arruinaron, la gente que no me conoce no me da trabajo”, declaró Zárate a Radio 10 tras ser sobreseído en 2011. La Justicia argumentó que no existían pruebas de que el pintor estuviera en la escena del crimen y que el ADN masculino hallado en la víctima no coincidía con él.
El caso tuvo un giro en diciembre de 2024. El fiscal Pablo Jávega presentó resultados de análisis genéticos actualizados, realizados sobre muestras recuperadas del cinto de la bata utilizada para estrangular a Dalmasso y un pelo hallado en la zona genital. Los peritos confirmaron que coincidían con Roberto Marcos Bárzola, parquetista de la vivienda. Bárzola fue imputado por “abuso sexual seguido de muerte”.
Bárzola sostuvo su inocencia ante la Justicia y los medios. Sin embargo, los plazos legales podrían impedir que llegue a juicio, ya que la prescripción del homicidio dejaría fuera de acción a la Fiscalía, tras casi 19 años del crimen.

