Chubut atravesó todo el mes de enero bajo fuego. Los dos incendios forestales que afectan territorio provincial y sectores del Parque Nacional Los Alerces avanzan sin control hacia poblaciones y áreas rurales, luego de arrasar con unas 45 mil hectáreas de vegetación. Las tormentas eléctricas de ayer generaron nuevos focos en puntos remotos de los Parques Nacionales Lanín, Nahuel Huapi y Lago Puelo. El objetivo central de los brigadistas sigue siendo proteger viviendas, espacios productivos y ganado, ante un frente de fuego que permanece activo y cambiante.
El viernes, el Gobierno nacional declaró la Emergencia Ígnea en Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. Oficializaron la medida a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) publicado en el Boletín Oficial. Las condiciones meteorológicas para las próximas horas incluyen vientos variables, temperaturas altas y baja humedad. Respecto a esto, las autoridades comentaron: “Hay que pasar el fin de semana”.
Actualmente, en el Parque Nacional Los Alerces, hay un trabajo en conjunto entre la Administración de Parques Nacionales (APN), la Agencia Federal de Emergencias (AFE) del Ministerio de Seguridad de la Nación y el Gobierno de la Provincia del Chubut.
En el operativo trabajan alrededor de 500 personas, entre ellos más de 270 brigadistas desplegados en distintos puntos del país, además de bomberos voluntarios y personal de apoyo.

Incendios en Chubut: “No estamos trabajando al 100% con el helicóptero”
En diálogo con los medios, un piloto del Ejercito Argentino, contó: “Estamos trabajando con un helicóptero Bambi Bucket que carga 900 litros, pero lo tenemos hinchado, así que no estamos trabajando al 100%. Estamos tirando entre 700 y 750 litros de agua en cada foco de incendio”.
“Duele bastante la situación. Por las características del lugar tenemos lagos muy cercanos y nos permite ser bastante rápidos a la hora de cargar y descargar. Lago que tenemos que sea considerablemente profundo, cargamos ahí y vamos a un foco”, explicó el especialista. Además, el piloto explicó cómo funciona el protocolo a la hora de lanzar el agua en un incendio: “La gente del Servicio de Manejo de Fuego nos dice a donde tirar, siempre hay alguien en tierra que nos dice: más arriba, más abajo, más a la izquierda, más a la derecha”.

Escuelas en riesgo y campañas solidarias
En Cholila, la Fundación Cruzada Patagónica, que gestiona una escuela agrotécnica, lanzó una campaña para reunir equipamiento y reforzar las tareas de prevención. El fuego se mantiene muy cerca del edificio educativo, lo que eleva el nivel de riesgo.
Directivos y docentes trabajan de manera permanente en el humedecimiento del perímetro, tanto del área escolar como de los sectores productivos. Además, el equipo directivo colabora con otros establecimientos de la zona, como las escuelas N.º 80 y 727, que también se encuentran amenazadas por las llamas.
Reconstrucción tras el paso del fuego
En algunos sectores donde el incendio ya arrasó con todo, las autoridades comenzaron con las tareas de reconstrucción de viviendas y servicios básicos. El secretario de Infraestructura, Energía y Planificación de Chubut, Hernán Tórtola, confirmó que la provincia inició la reconstrucción del sistema energético afectado por el fuego, con el objetivo de restablecer tendidos y normalizar el servicio.

En paralelo, se puso en marcha un relevamiento habitacional. El gobernador Ignacio Torres anunció la construcción de 73 viviendas en las localidades de El Hoyo, Epuyén y Cholila, afectadas por los incendios. La inversión provincial destinada a estas obras supera los $3.500 millones.
Más de 500 brigadistas en los distintos frentes
Actualmente, más de 500 brigadistas combaten el fuego en distintos puntos de la cordillera. Trabajan tanto sobre el incendio iniciado en jurisdicción provincial como sobre el foco que se originó el 9 de diciembre pasado, que se había logrado contener y luego se reactivó.
Las condiciones meteorológicas son determinantes en la evolución de los incendios. La región se caracteriza por vientos fuertes y constantes, con ráfagas que en algunos momentos superan los 50 kilómetros por hora, lo que acelera la propagación del fuego. A esto se suma una sequía con índices históricos, producto de lluvias escasas y la falta de nevadas durante el invierno.

Otro factor clave son las forestaciones implantadas, en especial ciertos tipos de pino. “Alimentan el fuego de manera sorprendente”, advierten. Las piñas actúan como aceleradores naturales, aumentando la intensidad de las llamas y facilitando su expansión.
Cuando se calientan, incluso pueden estallar y dispersar semillas a grandes distancias. Tras el incendio, estas especies exóticas presentan una tasa de germinación cercana al 90% y crecen hasta cuatro veces más rápido que las especies nativas, lo que contribuye a perpetuar un ciclo de incendios cada vez más voraces. Mientras tanto, Chubut sigue en alerta, con comunidades enteras pendientes del clima y del incansable trabajo de quienes luchan contra el fuego.

