Médicos y odontólogos del Pami denuncia que trabajan con horarios desactualizados, remuneraciones que no se corresponden con la carga laboral y costos absorbidos por los propios trabajadores. La tensa situación viene empujando una fuerte fuga de profesionales sanitarios. Así, el nuevo conflicto refleja el escenario de crisis que atraviesa la obra social bajo gestión de Esteban Leguízamo y el ministro de Salud, Mario Lugones.
Ante esto, la Asociación de Profesionales del Pami (Appamia) señala que el sector está sufriendo un éxodo de médicos y odontólogos de cabecera. Se debe, principalmente, al congelamiento de los ingresos y la falta de respuesta ante sus demandas de parte de la obra social de los jubilados y las autoridades nacionales.
Según confirmaron en el gremio, tras el anuncio de una medida de fuerza, las autoridades del Pami se contactaron con el gremio para abrir una instancia de diálogo. El sindicato había lanzado un paro de 96 horas que comenzó a regir este martes y está previsto que se extienda hasta el viernes. A fines de septiembre, ya había paralizado la atención a afiliados durante 72 horas por los recortes en los ingresos de los trabajadores, pero no había obtenido respuesta a sus demandas.
“El gobierno nacional jamás nos contestó y la situación salarial sigue siendo la misma. Pami recién ahora se está comunicando con nosotros, vamos a ver qué es lo que plantean, pero el Gobierno jamás”, señaló el Dr. Manuel Eugenio Lago Rodríguez, secretario adjunto de Appamia a Mundo Gremial.
“Ya lo dijo el ministro (Mario Lugones), que se gasta mucha plata en la gente mayor”, continuó en referencia a los dichos del titular de la cartera sanitaria, quien había declarado que el PAMI tiene “una carga muy grande” con “un millón de personas de más de 80 años y 6.000 de más de 100”.
Paro en PAMI: Reclamo salarial
La remuneración de los médicos del PAMI depende del valor cápita, una suma de dinero fija que el organismo paga de manera mensual a cada médico de cabecera u odontólogo por cada jubilado o pensionado que tiene asignado. Hoy, esos valores rondan los $2.700 por afiliado para los primeros y $374 para los segundos. Los trabajadores denuncian que se trata de una suma insuficiente y exigen que el valor cápita llegue a los $4.500 y $1.500 para médicos de cabecera y odontólogos, respectivamente.
En el sindicato explican que este pago no corresponde a una consulta individual, sino que se refiere a la atención mensual del paciente, independientemente de la cantidad de veces que debió acudir al consultorio médico en ese plazo. Es decir, el profesional pudo haber atendido a un afiliado tres o cuatro veces en un plazo de 30 días por esa misma remuneración.
En el sindicato advierten que la remuneración actual de los profesionales del PAMI no se corresponde con su carga de trabajo y el importante papel que cumplen en lo que refiere a atención primaria y contención del sistema.

Hacerse cargo de costos de forma personal
En el sindicato también advierten que los profesionales deben absorber con dinero propio algunos de los insumos médicos para los pacientes. “Los odontólogos tienen que pagar la contra entrega del protesista y Pami se lo paga a 60 o 90 días. Es imposible sostener (un sistema) así”, planteó el secretario adjunto a Appamia. Las demoras de hasta un mes y medio suman presión sobre los ingresos de los profesionales del Pami y contribuyen a ese éxodo que denuncian los representantes gremiales.
A este escenario se suma además el hecho de que buena parte de la maquinaria e insumos médicos que se utilizan en los consultorios se importan, por lo que los profesionales deben enfrentar costos en dólares con una remuneración en pesos que arrastra una desactualización de varios meses.

