El presidente Javier Milei realizó este jueves una visita al USS Nimitz (CVN-68), uno de los portaaviones a propulsión nuclear más grandes de los Estados Unidos, en el marco del ejercicio militar bilateral denominado Passex. La actividad tuvo lugar en aguas de la Zona Económica Exclusiva argentina, donde la nave opera desde el domingo pasado.
Milei contó con la compañía de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el canciller Pablo Quirno; el embajador estadounidense Peter Lamelas; y el ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti. También participaron el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Marcelo Alejandro Dalle Nogare, y el jefe del Estado Mayor General de la Armada, Juan Carlos Romay.

El traslado al portaaviones tuvo inicio en la rampa militar del Aeroparque Internacional Jorge Newbery. Desde allí, el grupo viajó hacia el buque a bordo de una aeronave Grumman C-2 Greyhound. Antes del embarque, Karina Milei, Quirno y Lamelas posaron juntos en una fotografía con los pulgares hacia arriba, gesto popularizado por el Presidente.
La recepción a bordo y las demostraciones aéreas
A bordo del Nimitz, el comandante de la unidad de la Marina de Estados Unidos, Joseph J. Furco, fue el encargado de recibir a Milei y a su comitiva. El Ministerio de Defensa precisó que el Presidente presenció demostraciones aéreas de aviones F-18 y helicópteros MH-60 Seahawk durante la jornada.
Desde el Gobierno calificaron la actividad como “un ejercicio que fortalece la cooperación, la interoperabilidad y el trabajo conjunto entre Argentina y Estados Unidos”. La visita se encuadra dentro del ejercicio Southern Seas 2026, que el USS Nimitz lleva adelante en una decena de países de la región.

El ejercicio combinado entre las Fuerzas Armadas argentinas y las estadounidenses tuvo aprobación mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia presidencial. La decisión respondió al temor de la administración nacional ante la posibilidad de que el Congreso no diera su aval al acuerdo.
El recorrido del Nimitz por aguas sudamericanas
El portaaviones cruzó desde el océano Pacífico al Atlántico a través del Estrecho de Magallanes, con ingreso a aguas argentinas el domingo pasado. Durante su estadía, la nave tiene previsto ejecutar múltiples ejercicios de búsqueda, rescate, ataque y defensa frente a las costas de Rawson, Necochea y Mar del Plata.
A diferencia de lo ocurrido en 2024, cuando el portaaviones George W. Washington navegó aguas argentinas con prensa embarcada, este año no hubo periodistas a bordo del Nimitz durante los ejercicios. La presencia del buque en la región responde al ejercicio multilateral Southern Seas 2026, que toma el nombre de Passex en el territorio argentino.

A bordo del portaaviones hay tres militares argentinos en funciones: los capitanes de corbeta Julio Escudero y Romina Banegas, junto al suboficial primero Jorge Ortiz.
Una nave de proporciones extraordinarias
El USS Nimitz está en servicio desde 1975 y tuvo su partida desde Bremerton, Estados Unidos. Su propulsión nuclear le permite operar hasta veinte años sin necesidad de reponer combustible, una característica que lo distingue de los buques convencionales.
La nave cuenta con 333 metros de eslora, aproximadamente 77 metros de manga máxima y un desplazamiento cercano a las 100.000 toneladas. Su sistema de propulsión utiliza reactores que calientan agua para producir vapor, el cual impulsa turbinas y hélices que permiten al buque superar velocidades de entre 30 y 31,5 nudos, equivalentes a más de 56 y 58 kilómetros por hora.
El portaaviones tiene capacidad para operar decenas de aeronaves embarcadas y albergar entre 5.000 y 6.000 efectivos a bordo, cifras que lo consolidan como uno de los buques de guerra más imponentes en actividad en el mundo.

