El fiscal Christian Fabio pidió 20 años de prisión para Claudio Contardi, exmarido de la modelo y conductora Julieta Prandi. Lo acusó de abuso sexual con acceso carnal, agravado por causar un grave daño mental a la víctima, y de ejercer violencia física, psicológica y económica.
En su alegato ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Zárate-Campana, Fabio aseguró que no hay dudas sobre la responsabilidad penal de Contardi. “Su vida fue un infierno”, resumió el fiscal.

Según la acusación, los abusos ocurrieron entre 2015 y 2018 en el domicilio que compartían en un barrio privado de Escobar. Fabio detalló que Contardi atacaba a Prandi por las noches, la tomaba del cuello y del cabello, y la obligaba a mantener relaciones sexuales. También la sometía a violencia psicológica con frases como “es tu obligación por ser mi mujer”.
El fiscal recordó que estos hechos se dieron en un contexto de relación asimétrica de poder. Sostuvo que el testimonio de Prandi fue claro y que se acreditó su relato con otras pruebas y declaraciones de testigos cercanos, como la de su padre, Eduardo Prandi.
Fabio valoró como agravantes la duración de los abusos, el daño psicofísico que persiste hasta hoy y el impacto sobre los hijos. Solicitó además la detención inmediata del acusado.
Luego fue el turno del abogado de Prandi, Javier Baños, quien adhirió a los fundamentos de la fiscalía pero pidió una condena de 50 años. Argumentó la magnitud del daño, la “perversidad brutal” del acusado y la ausencia de indicios que pongan en duda el testimonio de su clienta.
En forma virtual, también alegó el abogado Fernando Burlando. Señaló que Prandi vivió con miedo constante, que temía dormirse por temor a ser atacada y que recibía amenazas contra su familia y amigos. “Lo que padeció la dejó con jirones de sentirse una esclava de un hombre en el que confió”, expresó.

