La crisis nacional impacta en todas las economías regionales del país, otro ejemplo es de que sufren los productores vitivinícolas y agrava las tensiones del sector. El enólogo mendocino Daniel Álvarez, advirtió que la apertura de las importaciones y la desregulación del mercado generan un escenario incierto para las Pymes.
Álvarez expresó a LT 17 Radio Provincia de Misiones que el golpe llegó sin señales previas y consideró que la falta de una línea firme debilita al sector. “Es una sorpresa de que esto pase de un momento a otro, no hay una política clara. La desregulación completa no es buena, y las trabas que sufrimos tampoco lo son”, afirmó.
El productor y enólogo sostuvo que Argentina vive de la compra y la venta, y señaló que el riesgo recae en quienes intentan sostener una elaboración propia. En este sentido, fue contundente: “Necesitamos que nos saquen el pie de la cabeza”.
Álvarez cuestionó la habilitación de vinos importados sin un marco regulatorio firme y advirtió sobre su impacto directo. “Abrieron la importación sin reglas claras para los productores”, señaló. Añadió que “dicen que ayudarán a las pymes pero nos afectan muchísimo, de un día para el otro dejan entrar vinos de otros países con un subsidios y sin contar cuestiones técnicas que hacen a la calidad del vino”.

Además, alertó por la desigualdad competitiva que sienten las bodegas del país a raíz de las políticas nacionales. “Competimos con reglas de juego desiguales”, afirmó. También marcó su preocupación por un posible deterioro en el valor del producto genuino y señaló que “puede que perdamos nuestro producto genuino”. Confesó que “estamos expectantes por lo que va a pasar”.

También, defendió la calidad que ofrece cada establecimiento y recordó la importancia del cuidado de la materia prima. “Desde las pequeñas bodegas, hasta en las más grandes, la calidad es muy buena, porque todos en Argentina cuidamos mucho el proceso y la sanidad de la uva”.
Por último evaluó que la desregulación puede impactar en la reputación del vino argentino y no descartó un escenario complejo. “Es una muestra de carácter para cada miembro de la industria para garantizar la calidad del producto”, sostuvo. Finalmente pidió medidas claras y remarcó que “si queremos ser un país productivo tenemos que sanear un montón de cosas”.

