Ricardo Diab, titular de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), describió un escenario complejo para el comercio pyme y afirmó que el sector atraviesa una etapa marcada por la caída del consumo y el deterioro de las expectativas empresariales. En ese sentido, advirtió: “No tenemos motivos para decir que los próximos meses se vayan a modificar. Esto viene marcado por la falta de poder adquisitivo. No vemos que en el corto plazo esto se pueda modificar”.
El dirigente explicó que las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron en abril una baja del 3,2% interanual a precios constantes. Además, el relevamiento difundido por CAME reflejó una caída mensual del 1,3% y una contracción acumulada del 3,5% durante el primer cuatrimestre de 2026.

Diab también señaló que no observa señales concretas de recuperación en el mercado interno: “De ninguna manera” se registra un repunte en las ventas, sostuvo, y agregó que incluso alimentos y bebidas muestran bajas sostenidas, incluyendo el consumo de terceras marcas.
El presidente de CAME relacionó el escenario actual con la caída de la recaudación y señaló que el consumo continúa debilitado en distintos sectores. En ese marco, destacó el esfuerzo de las pequeñas y medianas empresas por sostener su actividad pese al contexto adverso.
“Nosotros representamos a las pymes, y para una pyme su proyecto de vida es su negocio. Y va a estirarlo hasta el último momento, no puede irse hacia otra cosa”, expresó. Además, advirtió que, si el nivel de actividad se mantiene en baja, muchas empresas podrían verse obligadas a cerrar en los próximos meses.

En ese escenario, el sector pyme mantiene su preocupación por la persistencia de la caída del consumo y su impacto en la actividad comercial a nivel nacional. Con ventas en retroceso y mayores dificultades para afrontar los costos operativos, empresarios y cámaras comerciales advierten que numerosas pequeñas empresas atraviesan un punto crítico de sostenimiento.

