Repartidores de aplicaciones de delivery en Córdoba convocaron a una jornada de protesta para el próximo 24 de abril, en reclamo por mejores condiciones laborales. La medida incluirá un paro general de actividades y una caravana que recorrerá distintos puntos del centro de la ciudad.
La movilización está prevista para las 20 horas y abarcará sectores clave como Patio Olmos, Buen Pastor, plaza España y bulevar Chacabuco. La iniciativa busca visibilizar la situación que atraviesan los trabajadores del sector, en medio de un contexto de creciente debate sobre el empleo en plataformas digitales.
Desde la Asociación Sindical de Motociclistas Mensajeros y Servicios (ASiMM), el referente Emanuel Paredes explicó que el eje del reclamo es la precarización laboral. Señaló que quienes trabajan en estas aplicaciones enfrentan ingresos variables, asumen los costos de su actividad y carecen de garantías básicas.
En ese sentido, Paredes destacó que los reclamos vienen ganando fuerza en todo el país. Mencionó como antecedente el reciente reconocimiento judicial en la provincia de Buenos Aires de la relación laboral entre repartidores y empresas de plataformas, tras un trabajo conjunto con el Ministerio de Trabajo bonaerense.
El conflicto pone en discusión el modelo laboral que sostienen estas aplicaciones, con cuestionamientos por la falta de regulación. Los trabajadores también denuncian bloqueos dentro de las plataformas y restricciones que afectan su posibilidad de elegir pedidos.
Uno de los puntos más sensibles del reclamo es la seguridad. Repartidores advierten que están expuestos a asaltos y situaciones de violencia durante sus jornadas, sin contar con protección adecuada ni respaldo de las empresas.
A esto se suma el impacto de los aumentos del combustible, que afecta directamente sus ingresos. Los trabajadores exigen una actualización de tarifas que contemple estos costos y garantice una remuneración acorde.
“Las aplicaciones no nos dejan rechazar algunos viajes por seguridad y si no aceptás, te bloquean todo el día”, relató una repartidora referente. También denunció malos tratos dentro del sistema y la reiteración de casos de colegas asaltados o heridos.
En paralelo, el fallo judicial en Buenos Aires abre un nuevo escenario para el sector. La decisión plantea que las plataformas podrían estar obligadas a registrar a los repartidores, pagar cargas sociales y cumplir con normas laborales tradicionales.
Mientras empresas como Rappi Argentina y Pedidos Ya sostienen que los trabajadores operan de manera autónoma, el debate continúa escalando a nivel nacional. En ese contexto, los repartidores cordobeses buscan instalar sus demandas en la agenda pública y presionar por cambios en las condiciones de trabajo.

