YPF aplicó un aumento del 1% en todos sus combustibles desde este sábado a las cero horas, en un contexto marcado por el incremento del precio internacional del petróleo. La compañía atribuyó la decisión a la extensión del conflicto en Medio Oriente y señaló que continuará monitoreando la evolución del mercado.
Según informó la petrolera, el ajuste se produce luego de un período de congelamiento de precios que comenzó en abril y que estuvo orientado a sostener el consumo. La empresa indicó que esta estrategia buscó especialmente acompañar la demanda en el interior del país, donde detectó señales de caída.
El escenario internacional volvió a presionar sobre los valores del crudo. Al cierre de las operaciones, el petróleo Brent superó los US$104 por barril, mientras que el WTI se ubicó en torno a los US$93, en medio de la incertidumbre generada por la situación en Medio Oriente.
Frente a este contexto, YPF señaló que mantiene su política de “buffer”, mediante la cual busca evitar trasladar de manera inmediata toda la volatilidad internacional a los precios locales. A la vez, anticipó que seguirá evaluando las principales variables del mercado para determinar la necesidad de nuevos ajustes.
La compañía también continuará utilizando el sistema de micropricing, que permite establecer modificaciones específicas de acuerdo con factores como la oferta y la demanda, la competencia, los horarios y las características de cada zona geográfica. El objetivo declarado es adaptar los valores a las condiciones particulares de los distintos mercados.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, ya había anticipado que el incremento internacional del petróleo podía repercutir sobre los combustibles. Mientras YPF aplicará una suba del 1%, Shell, Axion y Puma, entre otras petroleras, comenzaron a implementar aumentos de entre 2% y 5%, en un escenario que marca el fin de la estabilidad que se había mantenido durante los últimos meses.

