
Más del 52% de la biodiversidad de Argentina se encuentra en Misiones. La selva paranaense, además de ser el hogar de un sinfín de biodiversidad, es de vital importancia para la vida en este planeta. Es fundamental su protección como uno de los pocos pulmones del mundo que lucha por sobrevivir.
Tienen un valor incalculable la energía que emana de la selva, las corrientes de aguas subterráneas, las rompientes de ríos y cascadas, los peñones de roca gigante e infinitas pendientes. Territorio de tribus ancestrales, cultura e historia guaraní. La sangre de espíritu salvaje vibra en el ambiente, se respira, se palpa y se siente.
En un contexto nacional alarmante para el turismo, la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés de la Ciudad de Buenos Aires alertó por las bajas reservas en la Ciudad de Buenos Aires. En el Sur, la nieve se hace esperar y los números cayeron un 15% en comparación con el mismo mes de 2024. Otro ejemplo es Mar del Plata, la ciudad más cercana al conglomerado más grande de habitantes, con reservas que no alcanzan el 30%. Misiones surfea la ola. En Iguazú, la ocupación hotelera es del 80% y en Posadas la ocupación, durante el último fin de semana, fue plena. Este movimiento estuvo impulsado por la realización de eventos y la variada propuesta gastronómica.
La provincia recibe turistas todo el año
Con 25 vuelos diarios distribuidos en dos aeropuertos, Misiones triplica al de las provincias vecinas y recibe turistas todo el año. Aún en la temporada invernal -considerada baja en otras partes del país- en la provincia los números se mantienen por arriba del promedio. Atraídos también por la temperatura, por momentos primaverales, los turistas eligen conectarse con la naturaleza.
Las joyas naturales del territorio, acompañados con emprendimientos turísticos de calidad y para todos los bolsillos. La infraestructura que existe en cada municipio, el turismo rural y la riqueza cultural. La sinergia público privada, que acompaña gestión con inversión, y la esencia misma del territorio llama -y mucho- la atención de los viajeros.
La situación económica que afecta a todo el país, en Corrientes y Córdoba se suman las consecuencias de los incendios forestales que el último año afectaron a estas provincias. Los focos ígneos arrasaron en Córdoba complejos turísticos completos. En cambio, en Misiones se desarrollaron políticas públicas efectivas de prevención. Se sumaron herramientas para brigadistas, así como vehículos hidrantes terrestres y aéreos. De esta forma, el último verano, todos los focos fueron controlados. Misiones sostiene hoy el ecosistema más estable del país.
Ante un estado Nacional que disfraza ausencia de austeridad, las administraciones provinciales se encuentran ante el enorme desafío de gestionar con inteligencia y eficiencia. En Misiones, a través del trabajo conjunto entre los sectores público y privado, el turismo dinamiza la economía y corre con una ventaja.
La selva misionera renueva la energía, el aire se respira limpio, la ciudad y el alboroto quedan lejanos. Por momentos solo se escucha el viento. De repente, cantan los pájaros y sorprende una chicharra o alguna cascada lejana que invita a descansar. Descontamina la vista y la mente. Es ese paisaje disruptivo que te sorprende en el algoritmo y querés ver más.
Esa particularidad de Misiones es también un gran atractivo. En un mundo industrializado y en destrucción, el monte le gana al cemento. En el contexto mundial acelerado y caótico, conectar con la naturaleza se torna un privilegio. Uno por el que vale pagar.

