
Desde chico sentí curiosidad por la naturaleza. Pero fue de grande cuando descubrí que mi verdadera vocación era ser guardaparque. Estudié en San Pedro, me recibí y empecé a trabajar en el Ministerio de Ecología. Al principio estuve contratado un par de años, y luego pasé a planta. Así empezó una historia que ya lleva muchos años y que me marcó profundamente.
Mi recorrido laboral me llevó por distintas zonas de Misiones: el sur, el centro y el norte. Pero si hay un lugar que me vio crecer y madurar fue el Parque Provincial Salto Encantado. Soy oriundo de allí y cada sendero, cada salto, cada rincón tiene algo de mi historia. Ese parque me enseñó a escuchar el monte, a entender que la conservación no se trata solo de proteger, sino de convivir.

Hoy somos 142 guardaparques en toda la provincia y tenemos bajo nuestra responsabilidad 22 parques provinciales, además del Parque Federal San Juan, que compartimos con otras jurisdicciones. Nuestra tarea es amplia: desde la conservación de especies emblemáticas como el yaguareté o el tapir, hasta la educación ambiental con las comunidades que viven cerca de las áreas protegidas.
En muchos casos, nuestro trabajo consiste en acompañar a las comunidades para fortalecer una nueva mirada sobre el uso responsable de los recursos naturales. La sensibilización y la educación ambiental son claves para lograr que cada persona se sienta parte del cuidado colectivo.

En parques como Yabotí, Esmeralda, Moconá o Foerster, se avanza en distintas estrategias de conservación y cooperación con vecinos y municipios. Tenemos un fuerte trabajo para frenar la caza furtiva que proviene de brasileños principalmente. A la par, trabajamos en el monitoreo de la fauna y en la protección de los bosques nativos. Las áreas naturales aún guardan ejemplares únicos de flora y fauna, e incluso especies que podrían no haber sido registradas. Por eso, preservar estos espacios es también preservar la identidad misionera y su enorme riqueza natural.
El trabajo del guardaparque es diverso. No solo controlamos, también nos capacitamos constantemente en el uso de tecnología, manejo de herramientas, control de incendios y prevención ambiental. Somos parte del empleo público, pero también parte viva de la selva. Y aunque los recursos a veces llegan despacio, lo importante es no perder el compromiso. Misiones es la provincia con mayor biodiversidad del país y, me atrevo a decir, de esta parte del mundo.

Cada 19 de octubre celebramos el Día del Guardaparque Misionero. No es una fecha cualquiera: recuerda a Horacio Fuester, quien perdió la vida cumpliendo su deber en el río Uruguay, dentro del Parque Provincial Moconá.
Mientras tanto, los parques nunca quedan solos. Nuestra tarea es permanente. Porque cuidar la selva es, en definitiva, cuidar la vida.
(*) Director de Áreas Naturales Protegidas y jefe del Cuerpo de Guardaparques de Misiones.


