La Biofábrica de Misiones concretó su última cosecha de cannabis del año y confirmó la obtención de 50 kilos de cogollos destinados a MisioPharma. El cierre reúne metas cumplidas, nuevas líneas de investigación junto al INTA y un plan productivo 2026 listo para iniciar.
La ingeniera agrónoma Daniela Kubiak, responsable de Producción, describió un doble frente de trabajo. Por un lado, el convenio con el INTA avanza en la búsqueda de variedades más eficientes. “El ensayo apunta a identificar las mejores variedades, con mejores rendimientos y mayor potencial de CBD”, afirmó. Señaló además que el estudio permite “definir el manejo de cultivo en Misiones con datos precisos”.
En paralelo, la institución concretó la última cosecha anual del cultivo a campo, donde incorporó iluminación complementaria para prolongar el estadio vegetativo. Según Kubiak, esa mejora permite “aumentar el rendimiento en ese sector”.
Respecto de los números finales, la ingeniera detalló que esperan “alrededor de 50 kg en el área donde funciona el ensayo”, aunque aclaró que la cifra puede ajustarse por la variación de densidades y variedades evaluadas.
Consultada por el balance general, Kubiak remarcó que el objetivo anual se cumplió sin desvíos: “MisioPharma solicita un promedio de 50 kg de flores secas por mes y este objetivo se cumple”. El total anual ronda así 650 kilos, aunque la Biofábrica mantiene sectores sin uso pleno porque su producción se ajusta estrictamente a la demanda farmacéutica.
Ciencia y territorio: el aporte del INTA
El licenciado Martín Domínguez, coordinador de proyectos del INTA, explicó el alcance del trabajo conjunto con Biofábrica. “La idea es evaluar el rendimiento de distintas variedades con potencial medicinal y medir su comportamiento a campo”, sostuvo.
El equipo analiza cultivares y densidades de plantación con una meta: “Determinar las variedades con mejor rendimiento en contenidos de aceites y diseñar plantaciones específicas con esos datos”, expresó. El plan contempla una repetición de ensayos durante tres años consecutivos para consolidar evidencia.
Domínguez destacó además la proyección científica del programa: “Quizás más adelante aparezca un programa de mejoramiento para obtener variedades más adaptadas a la región”.
Mirada hacia 2026
Con la producción a cielo abierto y los módulos bajo cubierta en funcionamiento, Biofábrica ya organizó su esquema para el año próximo. “El plan de producción 2026 está definido. Con la renovación de las plantas madre empezamos a producir los plantines que irán a los distintos sectores desde fines de enero”, confirmó Kubiak.
La combinación de avances productivos, evidencia técnica y articulación institucional marca un cierre de año robusto para la industria del cannabis medicinal en Misiones, que ya proyecta su siguiente etapa con bases sólidas y objetivos claros.








