En la Biofábrica Misiones se trabaja para obtener productos y cultivos de calidad a partir de material genético de origen conocido con resultados a campo que beneficien a los productores. En ese marco, el desarrollo de protocolos de variedades de especies agroforestales a partir de micropropagación, la validación de los productos y sus cultivos a campo, son parte importante y el último eslabón del proceso.
Con la validación se evalúa el desempeño del plantín al llevarse a campo a manos de un productor, verificando que se desarrolle adecuadamente y que tenga un rendimiento compatible a las variedades comerciales, pero con las ventajas de un plantín micropropagado en laboratorio.
Validación para cultivos de rendimiento
En la validación de los cultivos a campo, el equipo profesional de la Biofábrica, en conjunto con técnicos y productores instalan parcelas y ensayos de campo probando técnicas de manejo, evaluando las características del plantín desde su establecimiento, desarrollo vegetativo y producción y comparando con las variedades y material genético disponible comercialmente.
Una vez confirmado su potencial de producción, la comercialización se puede realizar de forma segura y garantizar que el productor obtenga altos rendimientos a campo.
Además de apoyarse en la experiencia de los productores, que es esencial, este trabajo de validación a campo se vuelve más completo y relevante gracias a las alianzas estratégicas entre Biofábrica y las distintas instituciones como Ministerio del Agro y la Producción de Misiones, el INTA, Universidades como la UNaM y la Universidad Nacional del Alto Uruguay.
El trabajo conjunto de la mano de los profesionales y técnicos de dichas instituciones es esencial para dar consistencia a la información, generando no solamente productos de calidad como información científica.

También bioinsumos agrícolas
Un ejemplo de ello es el ensayo realizado en Escuela Agrotécnica de Eldorado, en el marco de la realización de una tesis de grado de la carrera de agronomía sobre el cultivo de bananos.
En esa oportunidad, se evidenció que al complementar la fertilización química con Mihoba se obtuvo más del doble de racimos y el doble de peso promedio que con fertilización sola, sin el complemento del bioinsumo.
Es decir, se validó que los bioinsumos también se complementan con la fertilización convencional mostrando el efecto que tiene en “disponibilizar” los nutrientes.
Cabe destacar que las validaciones en el caso de los bioinsumos deben ser presentadas en SENASA para obtener el registro de los mismos.

