Un informe reciente de Coninagro muestra que, de 19 economías regionales analizadas, ocho se encuentran en rojo, siete en amarillo y solo cuatro en verde. La evaluación se realiza a partir de negocio, producción y comercio, incluyendo exportaciones e importaciones. La causa apunta a las fuertes medidas de ajuste impulsadas desde el Gobierno nacional.
Según la organización, las economías en verde son producción bovina, ovina, granos y miel, mientras que el amarillo incluye tabaco, mandioca, porcinos, aves, cítricos, peras, manzanas y producción forestal.
Problemas en los sectores críticos
El rojo concentra las economías más afectadas, entre ellas yerba mate, arroz, papa, vino, hortalizas, algodón, maní y leche. Carolina Rodríguez, periodista de Canal Doce, señaló: “La yerba mate está en rojo porque no hay un precio acorde para el kilo de hoja verde y hay más de 10,000 familias afectadas directamente”.
La crisis se extiende a la carne y la leche. Rodríguez explicó: “Hablamos de la crisis láctea: La Suipachense cerró y Lácteos Verónica también está en crisis con sus trabajadores”. En el caso de la papa, la bolsa cayó casi 50% en un año, llevando a muchos productores a no cosechar por no cubrir los costos.
Impacto y relación con la política nacional
La periodista señaló que el factor principal detrás de la situación crítica es el componente negocio, relacionado con los costos de producción frente al precio que reciben los productores. “Son la mayoría —ocho economías regionales— las que están en crisis por políticas del gobierno nacional que no favorecen un precio justo ni la garantía de exportación o importación”, afirmó.
En provincias como Corrientes y Entre Ríos, el arroz muestra un estancamiento marcado, con menos hectáreas sembradas y cosechadas. Además, la industria vitivinícola opera al 50% de su capacidad, reflejando dificultades similares en todo el país.
El informe evidencia que incluso sectores tradicionalmente sólidos, como maní y leche, se suman por primera vez al grupo en rojo, mostrando una tendencia negativa más amplia. La falta de precios adecuados y la limitación de mercados impactan directamente en la producción, el empleo y la estabilidad económica de miles de familias.
Los especialistas de Coninagro recomiendan revisar las políticas nacionales y establecer mecanismos que aseguren precios justos y condiciones de comercio equilibradas. La alerta principal es clara: sin ajustes, la crisis podría profundizarse, afectando la sustentabilidad de las economías regionales y la seguridad alimentaria.

