La desregulación yerbatera impulsada por el Gobierno nacional amenaza la calidad de la producción y pone en riesgo la sustentabilidad del sector, impactando en los pequeños productores y las cooperativas. En este marco, el presidente de la Cooperativa Dos De Mayo, Héctor Dingler, advirtió que los precios que reciben los productores por la hoja verde de yerba mate son insuficientes para sostener la actividad. En diálogo con LT17 Radio Provincia de Misiones, señaló que “la falta de rentabilidad desanima a los productores y limita las inversiones necesarias para mantener las chacras, así como realizar las tareas de limpieza y fertilización”.
En este sentido, Dingler explicó que “el 2025 fue un año muy complicado con el precio, porque el productor yerbatero cobra un valor vil, muy por debajo de los costos de producción”, y advirtió que persiste un panorama desalentador para el sector.
Al referirse al impacto de la desregulación en el sector yerbatero, alertó: “Estamos dentro de este esquema de libre mercado, el cual nos dejó libre al azar, cuando se liberó la potestad del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) de poner un precio mínimo al kilo de hoja verde”. Agregó que hoy las principales marcas imponen su precio y la cadena se ve afectada hacia atrás, hacia los eslabones más delgados.
Consultado sobre cómo atravesar este momento, el dirigente recomendó mantener la calma y no abandonar las plantaciones. “Hay que tratar de seguir cuidando la chacra, no abandonar y no vender la tierra. Hoy estamos en un momento bastante complicado y es necesario esperar a que el mercado se acomode”, sostuvo.

Los costos de producción superan los ingresos
Dingler remarcó que no hay faltante de materia prima y agregó que las principales empresas que compran grandes volúmenes de yerba en Misiones y Corrientes cuentan con stock suficiente. Indicó que ya comenzó la nueva cosecha, lo que reduce las posibilidades de que la demanda presione el alza de los precios en el corto plazo.
“La yerba está bien, solo que está concentrada en grandes empresas y algunos productores evalúan vender sus chacras”, se lamentó.
Sostuvo que la exportación de yerba mate debe crecer de manera significativa para impactar en el mercado. “Deberíamos exportar mínimamente 120 millones de kilos para que por ahí se empiece a notar la diferencia”, afirmó. En este sentido, destacó la necesidad de trabajar en nuevos mercados y señaló que “hay mucho por explotar en el ámbito internacional”.
“Para que juegue en este contexto, tiene que exportarse por lo menos un cien por ciento más de lo que se está vendiendo al exterior”, explicó, teniendo en cuenta que en el último año se vendieron unos 57 millones de kilos al mercado internacional.

La Legislatura Provincial abre espacios de diálogo para acompañar a las familias productoras
Por otra parte, el dirigente cooperativista se refirió a las reuniones que impulsa el presidente de la Cámara de Representantes de Misiones, Sebastián Macias, con cooperativas y distintos actores del sector yerbatero de la provincia en un contexto atravesado por la crisis de rentabilidad que afecta al sector. Respecto a estos espacios de diálogo, Dingler resaltó que “Estamos a la expectativa y pendientes de poder reunirnos nosotros también para ver en qué podemos complementarnos para poder sobrellevar esta situación en Misiones”.
Además, recordó la reunión de los dirigentes de Coninagro, entre ellos el presidente de la Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones (Fedecoop), Gustavo Hein, con el ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli. Oportunidad en la que Santilli los envió a “canalizar sus reclamos por la Secretaría de Agricultura de la Nación”.
Dingler señaló que los sectores productivos ya mantuvieron varias reuniones con las autoridades de la Secretaría de Agricultura, con un fuerte apoyo del Gobierno provincial, pero “prácticamente no tuvieron eco”. Explicó que las decisiones están muy ligadas al libre mercado y a lo que dicte el Ministerio de Regulación, lo que complica aún más el panorama. En este sentido, advirtió que las soluciones parecen lejanas y que el escenario se presenta difícil para los productores.

La falta de regulación y control de calidad deteriora el valor de la yerba mate
Dingler reconoció que, pese a ese esfuerzo, la situación sigue siendo difícil para los productores y destacó que las cooperativas con trayectoria logran sostener mejor la actividad. “El problema es el precio, que es muy bajo y no cubre los costos de producción para el productor. Las cooperativas pagan mejor que secaderos y otras industrias, tratan de cubrir los costos y lo máximo que puede pasarlo al productor se lo paga”, reconoció.
Subrayó que es necesario trabajar más en temas de calidad para sostener el valor del producto. “Hay muchas empresas que no hacen bien las cosas, también eso perjudica que el producto cada vez valga menos, con mezclas, con más palo de lo debido”, cuestionó. Recordó que esa era una de las funciones del Inym, corroborar la calidad del producto, pero hoy “está todo liberado”.
“Vamos a depender por ahí mucho de la oferta y la demanda”, señaló, al destacar que actualmente existe una muy buena producción gracias a las lluvias registradas hasta diciembre. En este sentido, aseguró que los yerbales están en buen estado y que este año también se espera una cosecha abundante. “Esta situación ya pasó también esto en años anteriores cuando estaba todo liberado al mercado, que al final el acciero terminó prácticamente imposible de cosechar”, afirmó.

“Los precios bajos impiden que los productores sostengan la inversión en sus chacras”
Advirtió que el precio actual de la hoja verde está muy por debajo de lo necesario. “Debería estar prácticamente el doble que lo que se está manejando hoy”, afirmó. Explicó que el mejor valor en el mercado ronda los $250, aunque la mayoría de las operaciones se ubican entre $230 y $240, precio de la materia prima puesta en secadero, cifras que no alcanzan a cubrir los costos de producción.
Dingler detalló que, al descontar los gastos de limpieza y tareas de mantenimiento, el balance para el pequeño productor resulta negativo. “A estos $230 a 250 por el kilo de hoja verde hay que quitarle después todo el costo de producción, como los costos de los servicios, limpieza, tarefa y logística, por lo que el saldo para el productor es negativo”, señaló.
A pesar de este contexto, el dirigente destacó que la cooperativa se encuentra en condiciones económicas favorables y con compromisos de venta asegurados. “Estamos económicamente bien y en condiciones de hacer mucho volumen de kilos de canchada”, afirmó. Mencionó acuerdos con una de las cooperativas más grandes del sector y con el Grupo Cabur, dos de los compradores que mejor pagan en el mercado, lo que les permite crecer y ofrecer un mejor precio a los productores asociados.
Finalmente, el dirigente comentó que se están organizando reuniones por sector para analizar alternativas. Agregó que la cooperativa se mantiene a la expectativa y pendiente de participar, con el objetivo de encontrar mecanismos que permitan sobrellevar la situación actual.

