En medio de los esfuerzos por mitigar la crisis yerbatera que desató la desregulación nacional, el Movimiento Agrario de Misiones (MAM) celebró sus 55 años de historia.
Fundado el 28 de agosto de 1971 durante una asamblea en el salón Kastner con delegados de 65 colonias, el MAM nació con un propósito claro: unir a pequeños y medianos productores para defender la tenencia de la tierra, exigir precios justos para cultivos como la yerba mate, el té y el tabaco, y lograr mejores condiciones comerciales. La primera Comisión Central estuvo conformada por Anselmo Hippler, Antonio Hartman, Juan Carlos Berent, Luis Bilinski, Marino Loch, Orestes Pedro Peczak, Bonifacio Flores, Clara Luisa Polachinski, Caldino Krain y Eugenio Kasalaba.
Poco después de su creación, el gremio agrario sufrió una brutal persecución por parte de la dictadura cívico-militar. Sin embargo, la organización logró resistir y consolidarse a lo largo de las décadas.
“Desde aquel día hasta hoy pasaron generaciones, gobiernos, crisis, persecuciones y enormes transformaciones. Pero hay algo que no cambió: la convicción de que la tierra, el trabajo, la producción y los alimentos no pueden quedar sometidos a los intereses de unos pocos”, destacó su secretario general, Salvador Torres.

Desafíos actuales
Las políticas implementadas por el Gobierno nacional, marcadas por la desregulación económica y el desmantelamiento de áreas clave para el sector rural —como Agricultura Familiar y el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM)—, representan hoy un nuevo frente de batalla para la organización.
“Defendemos la necesidad de recuperar las herramientas de regulación del INYM, reclamamos precios justos para la hoja verde y acompañamos las luchas de los productores”, explicó Torres en diálogo con Noticias del 6. A la vez, destacó el perfil propositivo del movimiento: “También construimos alternativas: fortalecimiento del cooperativismo, impulso a pequeñas marcas, generación de nuevos mercados y promoción de la producción de las familias misioneras”.
En esta línea, el MAM coordina la participación de cooperativas y marcas de yerba mate de pequeños productores en ferias de relevancia nacional, como Expo Mate y Matear en Buenos Aires, con el objetivo de abrir nuevas oportunidades y vínculos comerciales.

Construir alternativas
“Nuestra lucha no es solamente decir ‘no’. También es construir el ‘sí’: sí a la agricultura familiar, a la tierra para quien la trabaja, al arraigo rural, a los precios justos, al cooperativismo, a la soberanía alimentaria, a una producción sustentable y a la dignidad de las familias productoras”, enfatizó el dirigente.
A modo de cierre, Torres dedicó unas palabras para honrar “la memoria de quienes nos precedieron, la fuerza de quienes hoy sostienen las chacras y la esperanza de las nuevas generaciones”. El MAM, concluyó, “es memoria, lucha, organización, tierra, trabajo y justicia. Es comunidad. Es esperanza”.

