Desde el sector alertan que la propuesta libertaria de transferir recursos de forma directa desde el Estado nacional, en realidad apunta a disfinanciar el sistema y generar una desregulación que terminaría provocando a las familias tabacaleras lo mismo que la Nación hizo con los productores yerbateros al eliminar las funciones del INYM.
Los recientes planteos realizados por simpatizantes libertarios generaron preocupación en el sector tabacalero, quienes sostuvieron que cualquier cambio en el sistema del Fondo Especial del Tabaco debe realizarse mediante la modificación de la Ley 19.800, que define el funcionamiento del FET. Un punto que aparece atravesado por posturas firmes de distintas provincias tabacaleras y referentes del sector.
En modo simplificado, la Ley establece que la Nación debe girar los fondos a las provincias, de estas partidas hay un porcentaje -20 por ciento- que está destinado a las carteras agrarias provinciales (agentes de pago y responsables de las políticas productivas sectoriales), otro para las cooperativas, y otro para los gremios y la sostenibilidad de la obra social de los productores.
“Los libertarios no saben ni piensan en la familia productora, quieren eliminar la obra social, no quieren mesa de conceertación tabacalera, para que pase lo mismo que con el INYM”, enfatizaron dirigentes tabacaleros.
Si bien, hay sectores que no ven con malos ojos la transferencia directa al productor, lo que genera gran desconfianza es la insistente política del Gobierno nacional de eliminar todo esquema de fortalecimiento productivo, así como de concertación de precio. En ese contexto, la desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate y su impacto en los productores misioneros dejó encendidas todas las luces de alerta, dado que el mismo criterio es el que ven que afectaría al tabaco.
“Tienen una visión parcial del mecanismo, no conocen al sector productivo y mucho menos al tabacalero, buscan desfinanciar a las obras sociales y generar una política de precios que va a terminar con los productores misioneros, así como lo están haciendo con la yerba mate”, cuestionaron.
¿Qué vinculación hay entre la obra social y el aporte por kilo de tabaco?
Otro de los puntos que genera diferentes posturas en el sector es el financiamiento de la obra social tabacalera continúa vinculado al valor del kilo de tabaco. Este año el aporte alcanzó 500 pesos por kilo y sostiene la cobertura de personas con tratamientos médicos complejos. “Si buscan desfinanciar del todo a las obras sociales, que nos digan cómo piensan atender a las miles de familias tabacaleras, su cobertura de salud, sus tratamientos”, enfatizaron.

